El caso San Marcos Antamina ya cruzó las fronteras del Perú. Las Naciones Unidas solicitaron explicaciones al Estado peruano por las denuncias sobre posible contaminación ambiental, afectación al agua y riesgos para las comunidades del distrito de San Marcos, en la provincia de Huari, Áncash. La comunicación llegó en junio de 2026 y se relaciona con las operaciones y la ampliación del proyecto minero de Antamina hasta el año 2036.
Caso San Marcos Antamina llega a las Naciones Unidas
La Representación Permanente del Perú en Ginebra remitió el 8 de junio de 2026 un informe a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre las posibles vulneraciones a los derechos humanos de los pobladores de San Marcos. El documento se refiere expresamente a las actividades empresariales de la Compañía Minera Antamina.
La intervención internacional marca un nuevo escenario. El conflicto ya no se limita a reclamos locales. Ahora el Estado peruano debe sustentar con documentos y acciones concretas cómo protege a la población y al ambiente.
Caso San Marcos Antamina y la ampliación de Antamina hasta 2036
El distrito de San Marcos, ubicado en la provincia de Huari, mantiene una estrecha relación con Antamina, una de las principales productoras de cobre y zinc del país.
La mina representa un importante aporte económico para el Perú, por esa razón Senace, atendiendo la solicitud de la minera, Sin embargo, aprobó la ampliación de su Estudio de Impacto Ambiental, por lo tanto, Antamina operará hasta el 2036, pero denuncias ambientales crecen.
Ese escenario preocupa a parte de la población, que teme mayores impactos sobre las fuentes hídricas, la salud y el medio ambiente.
Caso San Marcos Antamina: ¿Qué pidió la ONU al Estado peruano?
Las Naciones Unidas solicitaron detalles sobre:
- Investigaciones realizadas.
- Monitoreos ambientales.
- Medidas de protección para las comunidades.
- Estudios técnicos que respaldaron la ampliación.
- Acciones para prevenir afectaciones a los derechos humanos.
El propio Estado peruano respondió que entidades como OEFA, Senace y el Ministerio de Justicia realizan supervisiones y fiscalizaciones. Sin embargo, las observaciones continúan bajo seguimiento internacional.
Denuncias por contaminación minera del agua
Uno de los puntos más sensibles del caso San Marcos Antamina se relaciona con las denuncias de contaminación minera del agua.
En junio de 2025, Julio César Rímac Damián, dirigente del Frente de Defensa en Protección al Medio Ambiente y Derechos Humanos del Perú, denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que Antamina habría agotado fuentes hídricas y que el agua restante presentaría presencia de plomo y arsénico, situación que pondría en riesgo la salud y las actividades agrícolas y ganaderas de la población.
En esa intervención también pidió al Estado peruano proteger las fuentes de agua y revisar las políticas que permiten la expansión minera.
Cabe recordar que Antamina también opera en la provincia costera de Huarmey. En esa zona, pobladores huarmeyanos denunciaron presuntos impactos ambientales atribuidos a las actividades de la minera. Como resultado, la Fiscalía apertura contra minera Antamina por presunta contaminación con arsénico.
La respuesta del Estado no despeja las dudas
Diversos sectores consideran que la respuesta oficial se centró en los aspectos administrativos y en la legalidad de la ampliación de Antamina, sin responder de manera directa a las denuncias relacionadas con la contaminación minera del agua y los posibles impactos en la salud, como es el caso de la costa ancashina que mediante la vía judicial se demostró que la minera Antamina si contamina, luego que en Huarmey: Martín Cabrera absuelto en juicio de Antamina por difamación agravada.
Las comunidades también alertan sobre desabastecimiento de agua, presencia de metales pesados y mayores riesgos por la expansión de botaderos, una situación que incrementó la conflictividad social.
El caso San Marcos Antamina ya no es un tema local
La intervención de la ONU cambia el panorama. Cuando un caso llega a los mecanismos internacionales de derechos humanos, las explicaciones ya no bastan. Se requieren pruebas, monitoreos transparentes y garantías reales para la población.
San Marcos no pide discursos. Exige seguridad sobre el agua que consume, protección ambiental y respuestas claras.
La gran pregunta sigue abierta: ¿puede convivir la minería con la protección del agua y la salud de las comunidades? La respuesta tendrá que demostrarse con hechos.
Áncash: ONU exige explicaciones al Perú por denuncias contra Antamina en San Marcos by Bolognesi Noticias





































































