Cada año, la festividad de San Juan Bautista en Pallasca reúne a cientos de fieles, turistas y pallasquinos que regresan a su tierra natal para participar en una de las celebraciones religiosas más importantes de la sierra de Áncash. Esta tradición, que combina fe, cultura y costumbres ancestrales, fortalece la identidad de una comunidad que mantiene vivas sus raíces generación tras generación.
La celebración se desarrolla en el distrito de Pallasca, capital de la provincia del mismo nombre, donde los devotos acuden al histórico convento para encender velas, elevar plegarias y rendir homenaje al santo patrono. Durante esos días, el pueblo se transforma en un escenario de encuentro familiar, manifestaciones culturales y expresiones de profunda religiosidad.
Tradiciones que mantienen viva la festividad de San Juan Bautista en Pallasca
Las actividades comienzan el 18 de junio con las tradicionales «entradas», la preparación de alimentos y la organización de las mayordomías. A medida que avanzan los días, las calles se llenan de música, bandas, danzas típicas y coloridas expresiones populares que atraen a visitantes de diversas regiones del país.
La festividad incluye paseos de reses, carreras de cintas, fuegos artificiales, ferias agrícolas y ganaderas, así como concursos gastronómicos y artísticos. Entre las bebidas tradicionales destacan la chicha de jora y la aloja, elaborada a base de maíz negro, mientras que el pan y los dulces típicos forman parte esencial de la hospitalidad pallasquina.
San Juan Bautista en Pallasca y el legado cultural de Áncash
Uno de los momentos más esperados es la presentación de estampas folclóricas como las Collitas de San Juan, las Pallas de Pallasca, los Huancas de Shindol y el tradicional Toro de Trapo. Asimismo, las instituciones educativas representan el «Suplicio y muerte del Inca Atahualpa», una escenificación que busca preservar la memoria histórica y fortalecer la identidad local.
La solemne procesión de San Juan Bautista recorre las principales calles del distrito y congrega a cientos de fieles que acompañan la imagen entre cánticos, oraciones y muestras de fervor religioso.
Pallasca, un destino con historia y encanto
Visitar San Juan Bautista en Pallasca también significa descubrir uno de los pueblos más tradicionales de Áncash. Fundado como distrito el 2 de enero de 1857 y elevado a la categoría de ciudad en 1898, Pallasca conserva una valiosa herencia arquitectónica y cultural.
Ubicado al pie del cerro Chonta, el distrito destaca por su iglesia colonial construida en 1650, su histórica plaza principal y sus impresionantes paisajes andinos. Se puede llegar desde Chimbote por la ruta Chuquicara–Quiroz–Pallasca, en un recorrido que permite apreciar la riqueza natural de la provincia.
Más que una celebración religiosa, San Juan Bautista en Pallasca representa la unión de la fe, la historia y las tradiciones que han dado identidad ancashina a este pueblo ancashino durante generaciones.






































































