En Áncash, condenan a alcalde por peculado de uso tras comprobarse que utilizó un vehículo oficial para fines personales. El Poder Judicial dictó dos años de prisión suspendida contra el burgomaestre de Cotaparaco, Peter Carranza Ramírez, quien usó una camioneta asignada a la seguridad ciudadana de su distrito, en la provincia de Recuay, para trasladar a su familia.
La intervención policial que derivó en la condena a alcalde por peculado
El caso salió a la luz cuando efectivos de la Policía Nacional detuvieron la camioneta estatal durante un patrullaje. Para sorpresa de los agentes, el propio Carranza conducía el vehículo acompañado por su familia.
La unidad había sido entregada temporalmente por el Programa Nacional de Bienes Incautados (Pronabi) exclusivamente para resguardar a los vecinos. Tras constatar el uso indebido del bien público, la Policía derivó las investigaciones a la División Contra la Corrupción (Divicor).
Las pruebas que respaldan la sanción por peculado de uso
El Segundo Despacho de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Áncash reunió las pruebas decisivas. El Ministerio Público demostró ante los jueces que la autoridad vulneró la ley al destinar recursos estatales para actividades particulares.
Inhabilitación y reparación civil: los alcances del fallo judicial
Por estos hechos, el órgano jurisdiccional donde condenan a alcalde por peculado incluyó duras medidas complementarias:
- Inhabilitación: 5 años sin ejercer ni postular a cargos públicos.
- Multa: S/ 1,692 a favor del Estado.
- Reparación civil: S/ 3,000 para la Municipalidad Distrital de Cotaparaco.
Este fallo marca un precedente clave frente al abuso de poder en los gobiernos locales. Cuando condenan a alcalde por peculado, las autoridades recuerdan que los recursos públicos pertenecen a la ciudadanía y no al patrimonio personal de los funcionarios de turno.




































































