Una avalancha en Tocllaraju dejó dos montañistas fallecidos y un sobreviviente atrapado en una zona de difícil acceso de la Cordillera Blanca, en Áncash. El accidente ocurrió en el nevado Tocllaraju, de 6,032 metros de altura, y movilizó a rescatistas, guías de montaña y familiares que exigen una intervención urgente para salvar al único sobreviviente.
De acuerdo con lo informado por el COER Áncash, las víctimas mortales son extranjeros y fueron identificadas como Daniel Navarro de nacionalidad mexicana y la ciudadana canadiense Sandra Covone,
Tras la avalancha en Tocllaraju, el montañista sobreviviente es el guía peruano identificado como Florentino Caldua logró ponerse a salvo, pero permanece aislado en condiciones extremas mientras espera ayuda

Avalancha en Tocllaraju activa pedido urgente de rescate aéreo
La Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) lanzó un llamado al Gobierno, al Ministerio del Interior y a las Fuerzas Armadas para que dispongan de inmediato un helicóptero especializado.
Según explicó Beto Pinto, presidente de la AGMP, una operación aérea podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Los equipos de rescate terrestre ya se encuentran preparados, pero llegar hasta la zona demandaría entre 12 y 15 horas de caminata por terrenos peligrosos y bajo condiciones climáticas adversas.
“La situación es crítica. Cada minuto cuenta”, advirtieron los rescatistas.
Avalancha en Tocllaraju reaviva riesgos en el nevado
El nevado Tocllaraju es uno de los destinos más visitados por montañistas nacionales y extranjeros en la Cordillera Blanca. Sin embargo, también enfrenta riesgos permanentes debido a las bajas temperaturas, las grietas, los desprendimientos de nieve y la compleja geografía de alta montaña.
La reciente avalancha en Tocllaraju volvió a poner en evidencia los desafíos que enfrentan los equipos de rescate en zonas de difícil acceso. La falta de una respuesta aérea inmediata podría complicar aún más las labores de evacuación.
Áncash sigue en vilo por el rescate
La emergencia generó una ola de solidaridad en redes sociales. Familiares, montañistas y ciudadanos de Áncash impulsan una campaña para exigir una respuesta rápida de las autoridades.
Mientras continúan las coordinaciones, la preocupación aumenta por las bajas temperaturas y la escasez de oxígeno. La avalancha en Tocllaraju mantiene en alerta a la comunidad montañista, que insiste en que una evacuación aérea urgente representa la mejor opción para salvar la vida del sobreviviente.
En una carrera contra el tiempo, el destino del guía peruano, que aún se mantiene con vida, depende ahora de la rapidez con la que actúen las autoridades.
Personal de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú (USAM Áncash–Caraz), junto con integrantes de la Asociación de Guías de Alta Montaña, realizaron labores de búsqueda, rescate y recuperación en la zona afectada. Para estas acciones se desplegó un helicóptero de la Policía Nacional, que llegó tras el pedido de apoyo formulado por la comunidad. Además, se sumaron equipos especializados de rescate para reforzar las operaciones en el área.
Debido a las condiciones climáticas adversas y al riesgo de nuevas avalanchas, la Asociación de Guías de Montaña del Perú informó la suspensión temporal de las labores de búsqueda y rescate, priorizando la seguridad de los rescatistas. Las acciones se reanudarán cuando las condiciones permitan operar de manera segura.
A largo plazo, las autoridades deben reforzar las estrategias de prevención y respuesta ante emergencias en la Cordillera Blanca. Los riesgos asociados a los glaciares ya habían sido advertidos anteriormente, como ocurrió en el caso de Avalanchas de hielo en el Huascarán provoca zozobra (video), un hecho que evidenció la necesidad de contar con sistemas de monitoreo y protocolos de actuación más eficaces frente a este tipo de fenómenos.
El desafío de la seguridad glaciar en Áncash
La tragedia ocurrida en el Tocllaraju pone de relieve la vulnerabilidad de las cumbres en la Cordillera Blanca, una zona que enfrenta cambios constantes debido al deshielo acelerado. En este escenario, el papel de las entidades técnicas es vital para la gestión de riesgos. El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) ha dado pasos significativos recientemente con la inauguración del Centro Nacional de Monitoreo de Glaciares y Ecosistemas de Montaña (CENMGEM). Si bien este sistema es clave para el monitoreo de lagunas críticas, los eventos de inestabilidad glaciar —como avalanchas o desprendimientos en grandes altitudes— siguen siendo un reto técnico complejo para la región. La lección para la comunidad de montañistas y autoridades es clara: la montaña demanda no solo destreza física, sino un respeto absoluto por las condiciones climáticas cambiantes y una evaluación rigurosa de los riesgos antes de cada ascenso.



































































