El centro poblado de Hualalay, en el distrito de Tauca, provincia de Pallasca (Áncash), sufre una parálisis institucional histórica. Desde mayo de 2024, la Municipalidad de Hualalay opera a ciegas por el bloqueo de autoridades vecinas y regidores opositores. El alcalde Julián Miguel Miguel enfrenta un boicot directo: acumula 16 meses sin presupuesto legal, soporta pedidos de vacancia improcedentes y denuncia la toma física de la sede municipal.
Alianzas políticas y retención de fondos en la Municipalidad de Hualalay
El origen de la crisis señala a las autoridades circundantes. El alcalde de la Municipalidad Distrital de Tauca, Juan Alejos López, y el alcalde de la Municipalidad Provincial de Pallasca – Cabana, Manuel Hidalgo Sifuentes, operan de forma coordinada contra la Municipalidad de Hualalay. Hidalgo retiene los fondos correspondientes por ley a la comuna menor, mientras Alejos impulsa a su círculo cercano para tomar el control edil.
Esta pugna enfrenta a autoridades consolidadas del partido Somos Perú con Julián Miguel, quien llegó al cargo mediante un movimiento independiente.
Intentos de vacancia sin sustento en la gestión de la Municipalidad de Hualalay
La regidora Blanca Gonzales promovió un pedido de vacancia contra Julián Miguel argumentando un presunto nepotismo. No obstante, las pruebas presentadas carecen de sustento legal, pues atribuyen al alcalde acciones fuera de su competencia territorial.
Anteriormente, la provincia archivó una moción similar por supuestas ausencias. Un oficio emitido desde la propia provincia confirmó que la nueva solicitud resulta nula al no haberse debatido en Sesión de Consejo.
Toma del local de la Municipalidad de Hualalay y denuncias ante la Fiscalía
La crisis escaló al plano judicial en septiembre de 2023. Un grupo de regidores despojó de las llaves del local a la gestión actual y cambió las cerraduras para impedir el ingreso del alcalde.
Ante este atropello, el edil acudió a la Fiscalía Provincial Penal de Pallasca para denunciar la toma ilegal de la Municipalidad de Hualalay. El bloqueo físico paraliza los trámites administrativos del pueblo y vulnera los derechos del alcalde electo.
Un pueblo agrícola abandonado por la burocracia
Hualalay destaca en Áncash por su alta producción agrícola, pero la disputa de poder detiene todos los proyectos de desarrollo local. Los ciudadanos pagan las consecuencias de una guerra de apetitos políticos mientras las autoridades provinciales ignoran el desabastecimiento financiero de la zona.







































































