Contrato millonario reactiva una obra paralizada por años
La Gerencia Subregional El Pacífico (SREP) firmó el viernes 5 de diciembre un contrato por S/ 77 millones con el Consorcio Chavín de Huántar para reactivar la construcción del Coliseo Gran Chavín, una obra emblemática ubicada en Chimbote que permaneció paralizada durante varios años por deficiencias técnicas e irregularidades administrativas.
El titular de la SREP y el representante del consorcio ejecutor suscribieron el acuerdo tras la adjudicación de la buena pro, otorgada el 24 de noviembre y consentida el 25 de noviembre. El proyecto corresponde a la ejecución del saldo de obra del Coliseo Cerrado del Complejo Gran Chavín y busca culminar la infraestructura en el menor tiempo posible, antes de que concluya la actual gestión regional.
Infraestructura moderna para el deporte y la cultura
El Coliseo Gran Chavín tendrá una capacidad para más de 8 mil espectadores y contará con graderías modernas, camerinos totalmente equipados, sala de prensa, gimnasio, losa multiusos y espacios adecuados para básquet, vóley, futsal y otras disciplinas deportivas. Además, el diseño incorpora áreas verdes y estacionamientos, lo que permitirá un uso integral para eventos deportivos, culturales y sociales de gran aforo.
Compromiso de ejecución antes del fin de la gestión regional
La SREP informó que el contratista entregará una carta fianza por S/ 7.7 millones, emitida por una compañía de seguros, con una vigencia de 480 días, lo que garantiza el cumplimiento contractual y la continuidad de la obra.
Este proyecto quedó inconcluso al término del periodo de César Álvarez Aguilar y acumuló errores técnicos que impidieron su culminación. Ante ese escenario, el Gobierno Regional tomó la decisión de retomar la obra y convertirla en un símbolo de desarrollo, transparencia y recuperación de la inversión pública.
Con la reactivación del Coliseo Gran Chavín, de Chimbote, suma una infraestructura estratégica que dinamizará el deporte, la cultura y la economía local. La ciudadanía ahora espera una ejecución eficiente y vigilante. La obra representa una oportunidad para recuperar la confianza pública y exige seguimiento constante por parte de la sociedad civil.














































