La Policía Nacional detuvo en Lambayeque a Juan Leoncio Matta Paredes, exmagistrado de la Corte del Santa acusado de recibir coimas de la red Orellana. La sorpresiva captura de exjuez de Chimbote ocurrió en el pueblo de Mocupe, donde el investigado se escondía desde hace seis años para evadir la cárcel.
¿Por qué importaba la captura del exmagistrado de Chimbote?
Matta Paredes, de 65 años, esquivaba una orden de prisión preventiva por 24 meses dictada en enero de 2020. El Poder Judicial cambió su comparecencia simple por encierro efectivo tras descubrir sus nexos ilícitos. La Fiscalía lo acusa de recibir un soborno de 25 mil dólares de la organización criminal de Rodolfo Orellana. Por este motivo, la captura de exjuez de Chimbote figuraba como una meta prioritaria para limpiar los juzgados norteños.
Según la tesis fiscal, el investigado coordinaba con malos operadores de justicia para tramitar acciones de amparo ilegales. De esta forma, excluyó de manera irregular a Ludith Orellana de una investigación penal por usurpación y secuestro agravado. El exmagistrado también acumulaba múltiples procesos disciplinarios por emitir fallos totalmente sospechosos durante su gestión. Todo este cuestionado historial delictivo justifica por qué las autoridades priorizaron la captura de exjuez de Chimbote
El operativo policial que logró la captura de exmagistrado de la Corte del Santa
Agentes de la Comisaría de Mocupe ejecutaron el control de identidad que terminó con la fuga del investigado. Al ingresar sus datos al sistema, los efectivos confirmaron que la Segunda Sala Penal del Santa en Áncash, lo buscaba de forma prioritaria. Esta importante captura de exjuez de Chimbote reactiva de inmediato un juicio clave que permanecía congelado por la clandestinidad del procesado.
Los custodios policiales trasladaron al detenido para iniciar las diligencias de ley y reanudar el proceso penal. Con la captura de exjuez de Chimbote, las autoridades cierran un capítulo de evasión y envían un mensaje contundente contra las mafias organizadas. La sociedad espera ahora un veredicto firme que castigue severamente la corrupción y devuelva la dignidad a la magistratura.








































































