Delincuentes intentan invadir Patrimonio Mundial protegido por la Unesco.
La invasión en Chankillo encendió una alerta en Casma después de que vecinos y especialistas denunciaran el ingreso de grupos que colocan cercos y estructuras precarias dentro del área protegida del complejo arqueológico. Este sitio, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2021, conserva el observatorio solar más antiguo de América y requiere estricta protección.
¿Qué ocurrió y quiénes intervinieron?
Pobladores de la zona informaron que varios individuos ingresaron al sector conocido como “Las Flechas” el último fin de semana. Los denunciantes señalaron que los invasores marcaron terrenos y levantaron delimitaciones improvisadas durante la madrugada. La Dirección Desconcentrada de Cultura Áncash envió personal técnico para verificar el daño y documentar la ocupación. La Policía Nacional llegó al lugar para identificar a los responsables.
¿Dónde y cuándo sucedió la invasión?
El hecho ocurrió en el distrito de Casma, región Áncash, dentro de la zona intangible que rodea las construcciones de Chankillo. Los vecinos detectaron los primeros movimientos el sábado por la noche y alertaron a las autoridades locales el domingo en la mañana.
¿Por qué avanza la ocupación ilegal?
Diversos especialistas señalaron que los invasores buscan apropiarse de áreas colindantes para lotizar y vender terrenos. Los denunciantes afirmaron que estos grupos aprovechan la falta de vigilancia permanente y la limitada presencia del Estado. La comunidad exigió respuestas inmediatas porque el avance ilegal compromete el valor astronómico, histórico y turístico del monumento.
¿Cómo responden las autoridades?
La Dirección de Cultura informó que coordina acciones legales para detener la ocupación. El municipio de Casma prometió reforzar la vigilancia y formalizar la denuncia. La Policía levantó actas y registró evidencias para sustentar el proceso.
Un llamado urgente para proteger Chankillo
La invasión en Chankillo revela la fragilidad de uno de los sitios más importantes del país. La comunidad exige vigilancia, sanciones y un plan de protección que impida nuevos intentos de ocupación. Chankillo forma parte de la identidad y memoria del Perú, y su defensa requiere una acción inmediata, conjunta y sostenida.














































