La tragedia sacudió nuevamente a la Cordillera Blanca en Áncash. Un turista francés muere en el Alpamayo tras sufrir un grave accidente mientras descendía en parapente a casi 6.000 metros de altitud. La víctima, identificada como Pierre Jacky Marc (27), realizaba la maniobra junto a su compatriota Thomas Max Michel (31), quien logró aterrizar a salvo y caminó seis horas entre el frío extremo para pedir ayuda.
¿Qué pasó en la cumbre de la Cordillera Blanca?
Los dos deportistas galos alcanzaron la cima del nevado, ubicado en el distrito de Santa Cruz (provincia de Huaylas), dentro del Parque Nacional Huascarán. Las imágenes registradas antes del despegue muestran cómo ambos se lanzaron al vacío, para luego desaparecer entre la densa neblina que cubría la zona.
Mientras Michel completó el recorrido sin contratiempos, Marc sufrió un fuerte impacto durante el descenso. Al notar la ausencia de su amigo, Michel emprendió una caminata desesperada hasta encontrar señal telefónica y alertar a la Policía Nacional del Perú (PNP).
Operativo de búsqueda del turista francés en el Alpamayo
La emergencia movilizó a un equipo multidisciplinario de rescate. Un helicóptero de la PNP llegó hasta la ciudad de Caraz para trasladar a los agentes del Departamento de Salvamento de Alta Montaña.
A la brigada se sumaron integrantes de Socorro Andino Peruano, quienes caminaron desde la noche del miércoles por las quebradas Los Cedros y Arhuaycocha. Lamentablemente, los rescatistas solo hallaron el cuerpo sin vida del parapentista tras varias horas de rastreo en el terreno agreste.
El peligro latente de los deportes extremos en los Andes
El Alpamayo ostenta el título de una de las montañas más bellas del mundo por su icónica forma piramidal. Sin embargo, su geografía oculta un riesgo mortal. Ubicado en la región Janca, este gigante de hielo registra temperaturas bajo cero que oscilan entre los 3 °C y 4 °C negativos.
La ruta tradicional por la quebrada Santa Cruz exige hasta siete días de caminata solo para llegar al campo base. La combinación de vientos traicioneros, poca visibilidad y altitud extrema convierte cualquier maniobra aérea en una apuesta de alto riesgo, lo que reabre el debate sobre los controles de seguridad para las actividades de aventura sin supervisión local en áreas protegidas.
El accidente del turista francés que muere en el Alpamayo deja al descubierto la urgencia de endurecer los protocolos de fiscalización para los deportistas extranjeros que desafían las cumbres más peligrosas del país. Las montañas peruanas atraen por su belleza, pero la falta de previsión en deportes de alto riesgo cobró hoy una nueva vida.








































































