Keiko Fujimori pide facultades legislativas al Congreso peruano para gobernar por decreto durante 120 días desde Palacio de Gobierno. El Ejecutivo aprobó un paquete de 66 medidas que abarcan materia penal, tributaria, laboral y de tasas de interés bancarias. Tras utilizar la bancada de Fuerza Popular en Lima para censurar ministros y promover vacancias en nombre del equilibrio de poderes, la mandataria argumenta hoy que los trámites legislativos entorpecen la lucha contra el crimen.
El historial de Fuerza Popular para controlar el Congreso
Durante casi una década, el fujimorismo convirtió el Parlamento en su principal trinchera de poder. Cuando las urnas impidieron la llegada del partido al Ejecutivo, la cúpula fujimorista comprendió que la bancada legislativa permitía dirigir el país desde el Legislativo.
El grupo político censuró ministros de Estado, promovió vacancias presenciales y desgastó a múltiples presidentes en forma consecutiva. La caída del ministro Jaime Saavedra, la negación de confianza al gabinete de Fernando Zavala y la posterior renuncia de Pedro Pablo Kuczynski confirmaron el uso implacable de la mayoría absoluta. Más tarde, la confrontación directa contra Martín Vizcarra provocó la disolución parlamentaria. Durante todo aquel periodo, el partido justificó la parálisis política como una labor legítima de control democrático.
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| LÍNEA DE TIEMPO DEL PODER PARLAMENTARIO |
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| 2016-2018: Censura de ministros y caída de Kuczynski por mayoría de FP. |
| 2019: Enfrentamiento directo con el Ejecutivo y disolución del Congreso.|
| Actualidad: Exigencia de 66 facultades para gobernar por decreto. |
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Por qué Keiko Fujimori pide facultades legislativas de forma urgente
La perspectiva del fujimorismo cambió radicalmente al asumir la conducción del Gobierno central. La administración actual sostiene que la crisis de criminalidad exige decisiones inmediatas y sin trabas burocráticas.
Por este motivo, Keiko Fujimori pide facultades legislativas que van mucho más allá de la seguridad pública. La propuesta enviada al Parlamento incluye modificaciones impositivas, reformas laborales e incluso la eliminación de los límites a los cobros bancarios. Aquello que antes catalogaban como un saludable contrapeso institucional, hoy lo perciben como un obstáculo lento e innecesario para la marcha del Estado.
La comodidad institucional tras la solicitud de Keiko Fujimori
El pedido de delegación revela un claro cálculo político según el lado del escritorio en que se ubica cada actor. Cuando el Poder Ejecutivo pertenecía a sus adversarios, el fujimorismo consideraba sagrado el control parlamentario.
Hoy que Keiko Fujimori pide facultades legislativas, la fiscalización de los diputados se convierte en una incomodidad para el oficialismo. El partido defiende la separación de poderes solo cuando sirve para arrinconar a sus rivales. Tan pronto como el marco constitucional exige consensuar leyes con la oposición, la prisa por decretar reemplaza la vocación de debate.
Keiko Fujimori pide facultades legislativas con prisa tardía ante la crisis nacional
El Perú perdió años valiosos en medio de la parálisis política provocada desde el fuero parlamentario. El país necesitó durante años la agilidad que el fujimorismo frenó sin contemplaciones desde la oposición. Descubrir la urgencia de gobernar únicamente cuando se ocupa el sillón presidencial confirma una premisa evidente: las instituciones solo importan cuando benefician al gobernante de turno.







































































