Un colapso ambiental histórico en Chimbote entra en su cuenta regresiva. La Municipalidad Provincial del Santa ejecuta la construcción del relleno sanitario Pampa La Carbonera en Nuevo Chimbote, una infraestructura clave que busca erradicar los botaderos informales. Esta obra soluciona el manejo de la basura urbana mediante tecnología de contención segura y mitiga el impacto ecológico en la zona.
Avances en el relleno sanitario Pampa La Carbonera
Las cuadrillas de trabajo avanzan hoy en la instalación de mantas de geotextil y geomembrana sobre un área inicial de 10 hectáreas. El proyecto del relleno sanitario Pampa La Carbonera utiliza estos geosintéticos para sellar el suelo de forma hermética. Así impiden que el lixiviado —el tóxico líquido negro de la basura en descomposición— filtre hacia el subsuelo y contamine las napas freáticas.
Paolo Bances Núñez, ingeniero residente de la constructora Zane Construcciones S.A.C., confirmó que los insumos cumplen con los estándares exigidos para asegurar un confinamiento limpio de los desechos urbanos.
Infraestructura para la gestión en Pampa La Carbonera
El proyecto global del relleno sanitario Pampa La Carbonera abarca 83 hectáreas y contempla vías diseñadas para el tránsito pesado de camiones compactadores. La meta es habilitar celdas transitorias y operativas que garanticen una descarga ordenada y ambientalmente responsable.
Avance técnico del proyecto
- Área total: 83 hectáreas destinadas a la gestión integral de residuos.
- Primera fase: 10 hectáreas en proceso de impermeabilización.
- Maquinaria en campo: Movimiento de tierras y acondicionamiento del terreno.
- Protección del suelo: Uso combinado de geotextil y geomembrana de alta densidad.
Modernización del servicio de limpieza pública
Chimbote ha arrastrado por décadas una gestión deficiente de sus desperdicios. Los botaderos a cielo abierto expusieron a miles de vecinos a olores fétidos, plagas y humos tóxicos. La habilitación técnica en el relleno sanitario Pampa La Carbonera representa un cambio directo en la calidad de vida y un paso hacia una provincia con servicios públicos a la altura de su crecimiento.
La urgencia por resolver este problema exige mantener el ritmo de ejecución sin pausas ni fisuras presupuestales. Una obra de esta magnitud no tolera demoras: la salud de Chimbote depende de que este complejo ambiental funcione al cien por ciento y termine, de una vez, con la impunidad de la contaminación.







































































