La Fiscalía Ambiental del Santa intervino una planta clandestina en el distrito de Culebras, Huarmey, donde se realizaba el procesamiento ilegal de pescado. Las autoridades detuvieron a dos hombres en flagrancia. El operativo respondió a las denuncias de los vecinos por los olores insoportables en la zona. Esta actividad ilícita operaba sin ningún permiso sanitario ni ambiental.
El hallazgo del procesamiento ilegal de pescado
La policía y la fiscal Nataly Gonzales llegaron al lugar gracias a un aviso anónimo. Allí descubrieron montículos de pota esparcidos en el suelo, listos para el procesamiento ilícito de los productos hidrobiológicos. Los implicados secaban el recurso en plena pampa para transformarlo en harina de pescado informal.
Además, los agentes hallaron restos de pejerrey y anchoveta en salazón. Toda la actividad se realizaba en condiciones insalubres, usando fogones improvisados y herramientas rústicas. Las autoridades detuvieron el procesamiento ilegal de pescado e incautaron los insumos de inmediato.
Delito contra el mar de Áncash
Los detenidos, identificados como Nicolás Neciosup y Alcibíades Monsefú, esparcían los recursos marinos cuando llegó la ley. Ahora enfrentan cargos por el delito de extracción y por procesar ilegalmente el pescado y especies acuáticas.
Este escenario no es aislado en la costa de Áncash. Las mafias buscan evadir los controles para abaratar costos, sin importar el daño ambiental. La fiscalía ya investiga quiénes están detrás del financiamiento de este local clandestino en Huarmey.
Un golpe a la informalidad
El procesamiento ilegal de pescado destruye la economía de los pescadores artesanales que sí cumplen la ley. El Ministerio Público aseguró que mantendrá la guardia alta contra estos delitos ambientales. Cuidar el ecosistema marino garantiza el futuro de la pesca en la región.








































































