El remate judicial del Colegio María Alvarado en Nuevo Chimbote encendió la alarma entre padres de familia y comunidad educativa. El Quinto Juzgado Civil de la provincia del Santa ordenó el remate del inmueble donde funciona la institución educativa particular María Alvarado (ex Inmaculado Corazón), ubicada en la urbanización Buenos Aires. La decisión responde a una deuda impaga de la promotora D&M SRL con una empresa local. El proceso ya figura publicado en el sistema REMAJU del Poder Judicial y podría afectar el desarrollo del año escolar.
Remate judicial colegio María Alvarado preocupa a padres y estudiantes
Proceso judicial por deuda impaga
El remate judicial de la institución educativa María Alvarado se dispuso dentro de un proceso de ejecución de garantías iniciado por una empresa chimbotana contra la promotora del plantel educativo.
El expediente se tramita en el Quinto Juzgado Civil del Santa. Mediante la resolución N.° 25, el juez Fredin Custodio Manuel ordenó el remate judicial electrónico del inmueble.
El proceso se realizará a través del sistema Remate Electrónico Judicial (REMAJU), herramienta oficial del Poder Judicial que permite subastar bienes mediante un aplicativo informático.
Publicación del remate en el sistema REMAJU
El remate judicial colegio María Alvarado ya aparece publicado en la plataforma REMAJU. Allí se detallan la tasación del predio, las condiciones del proceso y el cronograma previsto para la subasta.
Esta situación genera incertidumbre en la comunidad educativa. El inmueble alberga actualmente a decenas de estudiantes que desarrollan sus clases en el plantel.
Padres denuncian falta de información
Los padres de familia cuestionan la falta de transparencia de la promotora. Varios aseguran que no recibieron información sobre el proceso judicial ni sobre el riesgo de perder el local.
La preocupación aumenta porque el remate judicial colegio María Alvarado podría afectar la continuidad del servicio educativo en pleno año académico.
Ante este escenario, los padres exigen un pronunciamiento oficial y un plan inmediato para trasladar el colegio a otro local que garantice clases seguras y sin interrupciones.
Un problema que impacta directamente a los estudiantes
El remate judicial colegio María Alvarado evidencia un problema recurrente en algunas instituciones educativas privadas: conflictos financieros que terminan afectando a los alumnos.
Si la promotora no presenta una solución rápida, los estudiantes podrían enfrentar cambios de local, interrupciones académicas o incertidumbre durante el año escolar.
Por ello, los padres piden medidas urgentes que prioricen el derecho a la educación y eviten que los escolares resulten los principales perjudicados.















































