Gobernador de Áncash dirige política contra la violencia pese a grave denuncia.
Henry Borja, acusado de maltrato. El gobernador regional de Áncash, Henry Borja Cruzado, enfrenta una grave acusación de violencia familiar, interpuesta por su conviviente, mientras continúa presidiendo la Instancia Regional de Concertación (IRC) contra la violencia hacia mujeres y grupos familiares. Esta situación ha encendido la indignación de diversos sectores, al considerar que se envía un mensaje contradictorio y peligroso sobre la lucha contra la violencia de género.
El hecho ocurrió el pasado 1 de julio en el distrito de Independencia, Huaraz. Según el parte policial registrado en la comisaría de Monterrey, la denunciante relató que Borja la agredió físicamente, la sometió con violencia, y golpeó su cabeza contra el suelo en medio de gritos desesperados por ayuda. El testimonio es claro, crudo y revela un patrón de agresión inaceptable.
Henry Borja, acusado de maltrato. y aún encabeza defensa de la mujer
Borja ocupa la presidencia del IRC desde noviembre de 2021, en cumplimiento de la Ley N.º 30364, norma que promueve la prevención y sanción de la violencia contra la mujer y el grupo familiar. Irónicamente, hoy se ve envuelto en un caso que va contra los principios que la ley busca defender.
Diversas voces de la sociedad civil y organismos como la Defensoría del Pueblo ya se han pronunciado sobre la gravedad de la situación. La próxima reunión del IRC, programada para el 3 de agosto, podría ser decisiva. Los integrantes deben tomar postura ante un hecho que no puede pasar por alto.
La permanencia de Borja Cruzado en la presidencia del IRC representa un nefasto precedente. La lucha contra la violencia familiar exige coherencia, autoridad moral y firmeza. Tolerar este tipo de contradicciones normaliza el abuso y erosiona la credibilidad institucional. La ciudadanía espera una respuesta clara: ningún agresor debe liderar políticas de protección.









































