Una grave negligencia en el Hospital de Yungay provocó indignación nacional luego de que un video mostrara a una joven madre dando a luz sola en el suelo del establecimiento. El hecho ocurrió la mañana del martes en Yungay, Áncash, cuando el personal médico de guardia no acudió a la sala de partos. Tras la difusión de las imágenes, la Dirección Regional de Salud de Áncash (Diresa) dispuso despidos inmediatos y activó acciones administrativas y penales.
Indignación por parto sin atención en el Hospital de Yungay
El director de la Dirección Regional de Salud de Áncash, Ricardo Natividad, informó que la madre, de 21 años, ingresó por emergencia alrededor de las 8:00 a. m. al Hospital de Yungay. El personal la evaluó hasta el mediodía y luego la trasladó a la sala de partos. Sin embargo, ni el ginecólogo, ni la obstetra, ni las enfermeras de turno se encontraban en el área asignada.
Las cámaras de videovigilancia y la historia clínica confirmaron la ausencia del personal pese a estar de guardia. La joven completó el trabajo de parto sola, sin asistencia profesional, hasta que su esposo pidió ayuda en otros servicios del hospital.
Diresa Áncash dispone despidos y separaciones inmediatas
Ante la gravedad del caso en el Hospital de Yungay, la autoridad sanitaria ordenó el despido del ginecólogo, la obstetra y personal de enfermería involucrado. Además, la Red de Salud Huaylas Norte solicitó al Gobierno Regional de Áncash el cese de funciones de la directora del hospital.
“Son hechos lamentables que no podemos permitir. Este hospital moderno se construyó para servir a la población y el abandono del personal resulta inaceptable”, declaró Natividad. La Diresa precisó que ningún trabajador presentó justificación por su ausencia.
Fiscalía investiga abandono y negligencia médica
El caso del Hospital de Yungay ya se encuentra bajo investigación del Ministerio Público y de la Policía Nacional del Perú. Las autoridades analizan los presuntos delitos de abandono de personas en peligro y negligencia médica, conductas que podrían derivar en responsabilidades penales.
Pese a la situación, el recién nacido pesó 3.5 kilogramos y permanece estable junto a su madre. Ambos seguirán bajo observación médica durante 48 horas.
Este caso expone fallas críticas en la atención de emergencias y refuerza la necesidad de controles estrictos y sanciones efectivas para garantizar que hechos como los ocurridos en el Hospital de Yungay no vuelvan a repetirse.














































