En Perú, una presunta estafa con colegiaturas falsas afecta a más de 600 obstetras jóvenes que recibieron documentos sin validez legal, lo que les impide trabajar. El Colegio de Obstetras del Perú (COP) detectó el caso, identificó a una presunta responsable y alertó sobre el impacto económico y laboral que enfrentan las profesionales.
Estafa con colegiaturas falsas: impacto laboral inmediato
Documentos sin registro oficial
El COP confirmó que la estafa con colegiaturas que no tienen valor incluye números que no figuran en el padrón oficial. Estos documentos no cumplen requisitos legales. Las obstetras no pueden ejercer. En comunicado señalan a la obstetra Gloria Moreno Ponce, como la responsable de estos presuntos ilícitos.
Obstetras quedan fuera del mercado
El efecto resulta directo. Clínicas y hospitales exigen colegiatura válida. Sin ese requisito, las afectadas pierden oportunidades laborales y estabilidad económica.
Estafa con colegiaturas falsas: posibles delitos en investigación
Suplantación de autoridad en el COP
La estafa con colegiaturas falsas estaría vinculada a una persona que se presentó como decana sin reconocimiento. El COP ratificó a su autoridad legítima para el periodo 2025–2028 a la obstetra Lizeth Regalado Nación.
Fiscalía investiga caso de colegiaturas falsas
El gremio señaló que la estafa con colegiaturas sin valor podría configurar delitos como estafa, usurpación de funciones y falsedad ideológica. El caso ya llegó a las autoridades.
Fiscalía archiva denuncias contra el COP
El Ministerio Público archivó denuncias contra la actual gestión. La institución sostiene que la estafa con colegiaturas sin validez se acompañó de desinformación para afectar su legitimidad.
El COP pidió a los profesionales verificar su colegiatura en canales oficiales. También anunció apoyo para regularizar la situación de las afectadas.
Un problema que exige control institucional
La estafa con colegiaturas falsas revela una falla estructural. Jóvenes profesionales carecen de mecanismos claros de verificación. El Estado y los colegios profesionales deben reforzar controles y comunicación.
“Hay profesionales que no pueden trabajar porque fueron engañadas”, advirtió el COP.
El caso deja una alerta clara: sin supervisión efectiva, las redes de fraude encuentran espacio. Verificar credenciales ya no es opcional, es una necesidad urgente.
































































