Del antifujimorismo al poder: el giro de Fernando Rospigliosi.
Fernando Rospigliosi volvió al centro del poder político y lo hizo desde una posición que pocos imaginaron años atrás. El exministro del Interior, conocido por su postura antifujimorista durante gran parte de su carrera, juró como presidente del cuestionado Congreso peruano, en medio de críticas y una ola de desconfianza ciudadana.
Su elección llega tras la vacancia de Dina Boluarte y el ascenso de José Jerí a la presidencia de la República. En teoría, el país debería respirar un aire de renovación, pero en la práctica, la población siente que el poder sigue bajo las mismas manos. La sombra del fujimorismo continúa proyectándose sobre el Parlamento, ahora con un rostro que antes lo criticaba abiertamente.
Durante años, Fernando Rospigliosi fue un analista implacable contra el autoritarismo y la corrupción del régimen de Alberto Fujimori. Sin embargo, su acercamiento a Fuerza Popular y su actual defensa pública de Keiko Fujimori marcaron un giro político que hoy lo coloca como uno de los principales aliados del partido naranja. Su discurso reciente habla de “reconstrucción institucional”, aunque muchos lo interpretan como un retorno al control político que el fujimorismo perdió hace tiempo.
Desde que el Congreso publicó la vacancia de Boluarte, las calles volvieron a llenarse de voces inconformes. Colectivos ciudadanos, estudiantes y líderes sociales denuncian una nueva captura del Estado. El expresidente Martín Vizcarra afirmó que el nuevo mandatario, José Jerí, “no representa un cambio real”, sino una continuidad del poder que protege intereses y encubre responsabilidades.
Fernando Rospigliosi lidera un Congreso cuestionado y dividido
Dentro del Congreso, el ambiente también se polariza. Algunas bancadas piden reformas urgentes, mientras otras celebran la elección de Fernando Rospigliosi como una “oportunidad de estabilidad”. Sin embargo, la estabilidad parece cada vez más frágil frente a la desconfianza social y el desgaste institucional que arrastra el país.
En los pasillos políticos se comenta que el paso de Rospigliosi por la presidencia del Congreso podría ser breve. Las pugnas internas, las presiones de Fuerza Popular y la vigilancia ciudadana podrían acelerar una nueva crisis.
El Perú vuelve a vivir un momento decisivo. Los peruanos esperaban un cambio tras la caída de Boluarte, pero el poder parece girar siempre en el mismo círculo. Rospigliosi simboliza esa contradicción: el intelectual que combatió al fujimorismo y ahora lo lidera desde su trinchera más alta. El país observa, una vez más, con más dudas que esperanza.
Dos accesitarios, que no alcanzaron los votos para llegar al parlamento son los actuales presidentes de la República y el Congreso. José Jeri lo hace reemplazando a Martín Vizcarra. Fernando Rospigliosi cuando fallece Hernando Guerra García. Esto es un símbolo de los lamentables… pic.twitter.com/Csnwm8Gcan
— Juan Sheput (@JuanSheput) October 10, 2025













































