Un trágico accidente en Minera Lincuna cobró la vida de un trabajador la madrugada de este 28 de marzo en la provincia de Aija, Áncash. El siniestro ocurrió aproximadamente a las 03:00 horas en el nivel 3 de la unidad minera Caridad, cuando un deslizamiento de material atrapó al personal que operaba maquinaria de perforación. Tras el colapso del terreno, la compañía activó sus protocolos de emergencia y ordenó la paralización inmediata de todas las actividades extractivas en la zona para iniciar las investigaciones de ley.
Detalles del colapso en la bocamina Caridad
El incidente sucedió específicamente en la labor TJ-0055 mientras el equipo realizaba perforaciones con una maquinaria tipo Simba. Según los reportes preliminares, la carga de relleno del piso cedió inesperadamente. Este hundimiento provocó que un ayudante de equipos quedara atrapado bajo el material colapsado.
Aunque el operador principal del equipo recibió auxilio inmediato por parte del personal cercano, su compañero, identificado como Rosmil Armando Rimas López, no logró sobrevivir. El joven, de 22 años, natural de Cerro de Pasco, trabajaba para la empresa contratista AMS y se desempeñaba como ayudante de operador. Este nuevo accidente en Minera Lincuna vuelve a poner en cuestión la eficacia de los controles de seguridad geomecánica en las operaciones subterráneas de la Cordillera Negra.
Respuesta ante la emergencia en Áncash
La empresa comunicó que el trabajador herido fue evacuado al Hospital Víctor Ramos Guardia en Huaraz. Mientras tanto, especialistas de las áreas de seguridad y planeamiento evalúan los riesgos en el área crítica.
Debido a la inestabilidad del terreno, las labores de recuperación del cuerpo de Rosmil Rimas López, están programadas para el domingo 29 de marzo. El Ministerio Público, DREM Áncash, Minem y la Policía Nacional deben determinar si existió negligencia en este accidente en Minera Lincuna.
Impacto en la minería de la región
Lincuna opera en Áncash desde el año 2016, produciendo concentrados de plata, plomo y zinc. Con una planilla de 1,500 empleados, la seguridad de sus procesos es vital para la economía de los distritos de Aija y Recuay.
Este accidente en Minera Lincuna exige una revisión profunda de los planes de respuesta a emergencias. La comunidad espera transparencia total sobre las causas que originaron el hundimiento del suelo. Garantizar la vida de los mineros debe ser la prioridad absoluta antes de retomar cualquier actividad comercial en el yacimiento.
































































