El estado de emergencia por lluvias rige en 246 distritos de 14 regiones del Perú desde el martes 24 de febrero, tras la publicación del Decreto Supremo N.º 025-2026-PCM. El Gobierno adoptó la medida por 60 días calendario ante el peligro inminente de precipitaciones intensas asociadas al fenómeno El Niño. La decisión busca proteger la vida y la salud de la población, resguardar la infraestructura productiva y garantizar los servicios esenciales.
¿Qué implica el estado de emergencia lluvias?
El decreto faculta a los gobiernos regionales y locales a ejecutar acciones inmediatas y excepcionales para reducir el riesgo muy alto previsto para la próxima temporada. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) coordina y supervisa la intervención técnica.
Las autoridades deberán ajustar cada acción a los escenarios de riesgo identificados. Además, deberán priorizar zonas vulnerables y servicios críticos como salud, educación, transporte y saneamiento.
Regiones y sectores involucrados
La medida alcanza distritos de Amazonas, Áncash, Arequipa, Cajamarca, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Madre de Dios, Piura, Puno, San Martín y Tumbes.
Participan el Ministerio de Salud, Educación, Desarrollo Agrario y Riego, Vivienda, Interior, Transportes y Comunicaciones, Energía y Minas, Mujer y MIDIS, entre otras entidades. Cada sector asumirá funciones específicas de prevención, atención y eventual rehabilitación.
Sustento técnico y proyecciones climáticas
El Ejecutivo sustentó el estado de emergencia lluvias en informes de la Subdirección de Información sobre Escenarios de Riesgo de Desastres del Indeci y en los reportes del Enfen sobre Perspectivas Climáticas febrero-abril 2026. Los estudios alertaron sobre precipitaciones excepcionales en diversas zonas del país.
El decreto lleva la firma del presidente José María Balcázar y la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles.
La medida marca una etapa clave de prevención. Las autoridades deberán actuar con rapidez, transparencia y coordinación. La población, por su parte, debe seguir las recomendaciones oficiales y reportar situaciones de riesgo a las oficinas de Defensa Civil.












































