La condena por semáforos inteligentes remeció nuevamente la política de Chimbote. El Poder Judicial sentenció a la exalcaldesa Victoria Espinoza, al actual alcalde Julio Cortez, a exfuncionarios municipales y a un empresario chileno por el delito de colusión. El caso se relaciona con la ejecución de un proyecto de modernización de la red semafórica que, según las investigaciones, generó un perjuicio millonario al Estado en la provincia del Santa, en Áncash.
Condena por semáforos inteligentes: ¿Qué determinó el Poder Judicial?
El juez Efer Onan Díaz Uriarte, del Segundo Juzgado Penal Unipersonal de la Corte Superior de Justicia del Santa, encontró responsabilidad penal en los acusados tras evaluar pericias técnicas, contables y otros elementos probatorios.
La sentencia ordena ubicar, capturar e internar a los condenados en el penal de Cambio Puente, en Chimbote.
Victoria Espinoza, Julio Cortez, Micaela Flores y Javier Menacho recibieron cuatro años de prisión efectiva. El empresario chileno Emilio Nicolás Rivas Gay también recibió la misma pena. Por su parte, Aquior Mendoza fue condenado a dos años de cárcel.
Sentencia por caso semáforos es por escandalosa sobrevaloración
Proyecto presentó precios inflados
La investigación fiscal señala que en 2009 los integrantes del Comité Especial de Licitación convocaron el concurso para ejecutar el proyecto «Ampliación, Modernización y Centralización de la Red Semafórica de Chimbote, provincia del Santa – Áncash».
La obra alcanzó un presupuesto superior a los 8,3 millones de soles. Sin embargo, las pericias revelaron una sobrevaloración de más de 3,5 millones de soles.
Los especialistas también detectaron cambios irregulares en partidas presupuestales, alteraciones en costos unitarios y modificaciones al presupuesto base del expediente técnico.
Irregularidades que llevaron a la condena por semáforos inteligentes
La investigación estableció que los responsables otorgaron una ampliación indebida del plazo de ejecución durante 2010. Además, no supervisaron adecuadamente la obra.
Otro hallazgo llamó especialmente la atención de las autoridades. El proceso de selección fue declarado desierto pese a que existían postores interesados, situación que generó serios cuestionamientos sobre la transparencia de la licitación.
Condena por semáforos inteligentes reabre debate sobre corrupción
La sentencia marca uno de los fallos más importantes relacionados con presuntos actos de corrupción en la gestión pública de Chimbote y Áncash.
El caso demuestra cómo las irregularidades en obras públicas pueden afectar directamente los recursos de los ciudadanos. También evidencia la importancia de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización para evitar que proyectos financiados con dinero del Estado terminen beneficiando intereses particulares.
La condena por semáforos inteligentes deja una advertencia clara: los actos de corrupción pueden tardar años en resolverse, pero finalmente enfrentan consecuencias judiciales.






































































