Las Loberas de Nuevo Chimbote se posicionan como una nueva alternativa de turismo de naturaleza en la provincia del Santa, región Áncash. El circuito opera en la península de El Ferrol y parte desde la caleta El Dorado. La ruta permite observar lobos marinos en su hábitat natural, recorrer playas y vivir experiencias de aventura en mar abierto durante todo el año.
El acceso resulta sencillo. Los visitantes llegan en 10 minutos desde la carretera Panamericana Norte hasta la caleta El Dorado. En el pueblo joven Villa María, autos y minivanes ofrecen traslado desde 5 soles. Luego, embarcaciones equipadas con chalecos de seguridad, con capacidad para 20 pasajeros, realizan el recorrido por un costo promedio de 60 soles por persona.
¿Dónde se ubican y cómo funciona el circuito?
Las Loberas de Nuevo Chimbote se encuentran en la franja costera de la península de El Ferrol. Durante la primera parte del trayecto, los visitantes observan playas como Caleta Colorada, Catalán y Los Chungales.
Tras unos 30 minutos de navegación se llega a La Bocana. Desde allí, la embarcación ingresa a mar abierto rumbo al santuario natural conocido como Las Loberas. El entorno combina acantilados, islotes y colonias de aves guaneras, lo que genera un escenario atractivo para fotografía y observación paisajística.
Avistamiento de fauna marina y actividades complementarias
El principal atractivo de Las Loberas de Nuevo Chimbote radica en la presencia de aproximadamente 400 lobos marinos, principalmente de la especie chusco. Estos mamíferos suelen acercarse a las embarcaciones, lo que brinda una experiencia directa y controlada de contacto con fauna silvestre.
El circuito también incluye pesca recreativa, buceo y la preparación de ceviche a bordo. Esta combinación integra naturaleza, gastronomía y aventura en una sola experiencia.
Impacto económico y proyección turística
Las Loberas de Nuevo Chimbote fortalecen la oferta turística costera de Áncash y complementan destinos tradicionales del interior andino. Además, dinamizan la economía local mediante transporte, servicios náuticos y comercio gastronómico.
La municipalidad busca consolidar este circuito como producto turístico permanente y sostenible. Para ello, prioriza seguridad, promoción estratégica y conservación ambiental.
Visitar este santuario marino implica más que un paseo. Representa una apuesta por el turismo responsable y por el desarrollo económico de Nuevo Chimbote.
















































