La reforestación en valle Fortaleza avanza con la siembra de más de 200,000 árboles de quenual en las cabeceras de cuenca del río Fortaleza, ubicadas en las provincias de Bolognesi y Huarmey, región Áncash. El Grupo Impulsor del Valle Fortaleza lidera esta estrategia junto a comunidades altoandinas, usuarios agrícolas y aliados estratégicos para recuperar la disponibilidad de agua tras la declaratoria de cuenca agotada emitida en 2017 por la Autoridad Nacional del Agua.
Cabeceras de cuenca: clave para asegurar el recurso hídrico
La intervención se desarrolló en Cajacay, Huambo, Ichoca, Raquia, Yamor y Pararín, zonas donde nacen los afluentes que alimentan el río Fortaleza. La reforestación en valle Fortaleza prioriza el quenual debido a su capacidad para infiltrar, retener y regular el agua en ecosistemas altoandinos.
Participan el Comité de Regantes Anta–Rinconada, la Junta de Usuarios del Valle Fortaleza, la Cooperativa Purifor y las empresas Antamina y AIPSA Paramonga, bajo un esquema de corresponsabilidad territorial.
Producción de plantones y participación comunitaria
Los viveros forestales “Tunku Mache”, en Huambo, y “Chupancayan”, en Cajacay, produjeron los plantones mediante recolección de esquejes, repique y manejo técnico especializado.
Las comunidades ejecutan la siembra y el cuidado de las áreas forestadas. El acompañamiento técnico de Antamina fortaleció la producción de plantones, la provisión de materiales y la instalación de cercos de protección. La planificación se basa en el inventario hídrico aprobado por la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Festival del Quenual y meta de reforestar 400 hectáreas
El 16 de diciembre de 2025 se realizó el Primer Festival del Quenual “Quenua Muruy, Yaku Shamuy” en Cajacay. La actividad integró prácticas culturales con jornadas de plantación y reforzó la identidad ambiental del territorio.
Durante la campaña 2025–2026, las jornadas de siembra se intensificaron y se estableció la meta de reforestar 400 hectáreas. La reforestación en valle Fortaleza consolida un modelo sostenible de gestión del agua que articula a comunidades, usuarios agrícolas y sector privado.
La continuidad de estas acciones resulta clave para garantizar el abastecimiento hídrico y la resiliencia climática del valle en los próximos años.












































