En Áncash, la UGEL Pallasca alertó sobre una estafa de plazas docentes que circula vía WhatsApp. El director (e), Marco Flores Blas, denunció que personas desconocidas ofrecen puestos en primaria a cambio de dinero. El hecho se conoció tras la difusión de un video institucional. La red opera con el número 927-758204 y exige pagos de hasta 300 soles, afectando a docentes que buscan empleo en el sistema público.
Estafa de plazas docentes: así operan los implicados
En diálogo con Bolognesi Noticias, el director de la UGEL Pallasca, precisó que los estafadores envían mensajes persuasivos. Prometen asegurar una plaza si el docente paga una “comisión”. Incluso aseguran que otros ya accedieron al beneficio. Esta estafa de plazas docentes busca aprovechar la necesidad laboral y la desinformación.
Flores Blas mostró conversaciones que evidencian el engaño. En ellas, los implicados presionan para concretar el pago. El mensaje es directo: dinero a cambio de ingreso inmediato.
Proceso oficial excluye pagos
El director fue enfático. El acceso a plazas docentes sigue un proceso formal. Se basa en el orden de méritos y normas vigentes como el Decreto Supremo 022-2025 del Minedu. Nadie debe pagar por una plaza. Cualquier cobro configura delito.
UGEL Pallasca denuncia estafa de plazas docentes
La entidad ya presentó denuncias ante las autoridades. También pidió la intervención del Ministerio Público. Buscan identificar si existe participación interna o si se trata de una red externa.
Además, la UGEL habilitó el número 949-920766 para recibir denuncias de forma reservada. Invitan a los afectados a reportar cualquier intento de fraude.
Impacto y riesgos en Áncash
Este caso expone una problemática recurrente en Áncash: redes que lucran con el acceso al empleo público. La estafa de plazas docentes no solo afecta a postulantes. También daña la credibilidad de las instituciones.
Alerta y responsabilidad
La advertencia resulta clara: ningún proceso educativo formal exige pagos. La comunidad debe verificar la información y denunciar. La transparencia no solo depende del Estado. También exige vigilancia ciudadana.

































































