El Congreso debate hoy la censura a José Jerí en una sesión extraordinaria convocada para las 10:00 a. m. en el edificio José Faustino Sánchez Carrión. El Pleno evaluará siete mociones presentadas contra el mandatario por reuniones no registradas con empresarios extranjeros y presuntas contrataciones irregulares en el Estado. El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, afirmó que la agenda resulta inmodificable y se centrará exclusivamente en la censura, no en la vacancia. El debate ocurre a 57 días de las elecciones generales y bajo un clima de fuerte polarización política.
Congreso fija agenda inmodificable para la censura a José Jerí
El Parlamento decidió concentrar el debate únicamente en la censura a José Jerí. Rospigliosi descartó incluir una eventual vacancia presidencial, pese a las discrepancias sobre el mecanismo constitucional más adecuado.
Las mociones cuestionan reuniones privadas que el mandatario sostuvo con empresarios extranjeros sin registro oficial y denuncias sobre presuntas contrataciones irregulares en entidades públicas. Diversas bancadas sostienen que estos hechos erosionaron la legitimidad del jefe de Estado y afectaron la investidura presidencial.
Jerí anunció que no acudirá al Pleno. Argumentó que el reglamento de la censura no contempla su participación presencial, a diferencia de un proceso de vacancia o juicio político. Con esa decisión, el mandatario optó por mantener una defensa pública desde el Ejecutivo y no desde el hemiciclo.
El segundo vicepresidente del Congreso, Waldemar Cerrón, cuestionó la vía elegida. Señaló que, si Jerí ejerce funciones de jefe de Estado, correspondería un proceso de vacancia y no una censura. No obstante, aclaró que su bancada respetará la decisión mayoritaria.
Bancadas divididas ante la salida del mandatario
La votación depende de un mapa político fragmentado. En Alianza para el Progreso, el congresista Jorge Marticorena anunció que los 17 miembros del grupo votarán a favor de la censura. Argumentó que la conducta presidencial desgastó de manera irreversible la figura del mandatario.
Marticorena también expresó dudas sobre la exigencia de asistencia presencial. Consideró que esa condición podría dificultar el quórum, ya que varios legisladores realizan actividades en sus regiones.
En contraste, Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori, rechazó la salida de Jerí. Fujimori afirmó que cambiar de presidente a 57 días de las elecciones generaría mayor incertidumbre. Sostuvo que la estabilidad constitucional debe prevalecer, aun cuando existan cuestionamientos al Ejecutivo.
Renovación Popular, encabezado por Rafael López Aliaga, adoptó una posición opuesta. La agrupación considera insostenible la permanencia de Jerí y cuestiona su liderazgo frente a la inseguridad ciudadana y los presuntos favorecimientos políticos.
En Avanza País, el debate interno refleja tensiones. Alejandro Cavero reconoció la decepción ciudadana, pero advirtió sobre el riesgo de un vacío de poder. José Williams anunció reuniones previas para fijar una postura colegiada. La legisladora Karol Paredes adelantó que respaldará la censura.
Presiones políticas y clima preelectoral
El congresista Edwin Martínez, de Acción Popular, denunció presuntas llamadas de asesores cercanos a Jerí para persuadirlo de no apoyar la censura. Confirmó que al menos siete parlamentarios de su bancada votarán por la salida del mandatario.
Otras fuerzas políticas también anunciaron su respaldo. Juntos por el Perú, la Bancada Socialista y Honor y Democracia sumarán votos a favor. Desde el ámbito electoral, figuras como Marisol Pérez Tello y José Luna exigieron definiciones claras para evitar que la crisis afecte la legitimidad de los comicios.
El contexto preelectoral añade presión. A menos de dos meses de las urnas, cualquier decisión impactará en la estabilidad institucional y en la narrativa de campaña. La censura a José Jerí no solo define la continuidad del mandatario; también redefine alianzas, liderazgos y estrategias de cara al proceso electoral.
Impacto institucional y escenario inmediato
El Congreso enfrenta una decisión que puede alterar el equilibrio de poder. Si prospera la censura a José Jerí, el país ingresará a una nueva fase política con efectos directos sobre la transición electoral. Si fracasa, el mandatario quedará debilitado y gobernará bajo un escrutinio aún más intenso.
El debate no gira únicamente en torno a responsabilidades individuales. También expone vacíos normativos sobre la figura aplicable cuando un presidente ejerce funciones mixtas entre el Ejecutivo y el Legislativo.
La votación marcará un precedente sobre cómo el Parlamento responde ante cuestionamientos éticos y políticos en la recta final de un mandato. El país observará si prevalece la estabilidad inmediata o la exigencia de responsabilidad política.













































