Presunta violación penal Trujillo. Un grito silenciado irrumpió en los muros del penal de Trujillo: una denuncia de abuso sexual entre internos quebró el frágil orden penitenciario.
El 29 de agosto de 2025, un interno identificado como N.P.G., vinculado presuntamente al grupo «Los Pulpos», presentó una denuncia grave: sufrió violencia sexual dentro del penal Trujillo (ex El Milagro), por parte de I.Q.M., miembro de la banda rival «La Jauría».
Según la fiscalía, I.Q.M. engañó a N.P.G. bajo el pretexto de un masaje. Lo amenazó con un cuchillo dentro del pabellón 15, improperios mortales si no accedía.
El Ministerio Público investiga el caso. Condujo al afectado al Instituto de Medicina Legal para examen forense, mientras recluyeron al agresor en la zona de castigo conocido como «El Hueco».
Especialistas y organismos de derechos humanos reaccionan con alarma ante esta denuncia. Destacan la falta de protocolos seguros en un espacio marcado por la sobrepoblación y el control informal de pabellones.
Familias de reos exigen al INPE implementar medidas urgentes: evitar represalias, garantizar la integridad de todos los internos, y restablecer un entorno protegido.
Este caso desvela una violencia que trasciende las rejas y los conflictos entre bandas: expone un sistema penitenciario que falla en su deber de protección. La deshumanización permea incluso los espacios más restringidos.
Hasta que el INPE y el Ministerio Público fortalezcan protocolos y garanticen seguridad real, los muros del penal seguirán resguardando no solo a los internos, sino también el eco de un grito que exige justicia.



















































