El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través de los programas PAIS y Foncodes, entregó 1440 plantones de granadilla, porotos y tomates a 160 pobladores de la provincia de Pomabamba. Esta iniciativa busca que los beneficiarios establezcan biohuertos familiares en Áncash para asegurar su alimentación y generar ingresos mediante la venta de excedentes. La actividad ocurrió en el Tambo Pauchos, ubicado a 3 mil 182 metros de altura, donde los gestores articularon la llegada de estos recursos estratégicos para las comunidades altoandinas.
Producción sostenible con biohuertos familiares en Áncash
Los pobladores recibieron kits agrícolas específicos para transformar su economía doméstica. Cada usuario obtuvo cinco plantones de granadilla, dos de porotos y dos de tomates. Además, los programas sociales distribuyeron semillas de hortalizas como pepino, brócoli y coliflor. Esta diversidad asegura una dieta balanceada y ofrece productos con alta demanda en los mercados locales.
Reforestación y cuidado del entorno
La jornada incluyó la entrega de 70 pinos para reforestar los centros poblados de Pauchos, Socsi y Putaca. Esta acción complementa la creación de biohuertos familiares en Áncash, protegiendo el suelo y mejorando el ecosistema local frente a los desafíos climáticos de la sierra.
Competencia y capacitación para el éxito agrícola
El éxito de los biohuertos familiares en Áncash depende directamente de la técnica aplicada por los pobladores. Por ello, el personal de PAIS y Foncodes brindó instrucciones previas sobre cultivo y cosecha técnica. Amelia Jorge, gestora del Tambo Pauchos, destacó la buena predisposición de la población para aprender y aplicar estos nuevos métodos productivos en sus tierras.
Para incentivar el mantenimiento de las parcelas, el próximo 13 de abril se realizará un concurso regional. Los gestores visitarán los hogares para evaluar la productividad y el orden de cada espacio. Este seguimiento garantiza que la entrega de insumos genere un impacto real y no sea solo un acto protocolar.
La implementación de biohuertos familiares en Áncash representa un paso firme hacia la autonomía económica rural. Sin embargo, la sostenibilidad requiere un monitoreo constante del Estado para evitar que el esfuerzo se pierda. «La respuesta de la población ha sido muy buena», afirmó Amelia Jorge. Si el modelo prospera, Pomabamba fortalecerá su seguridad alimentaria de manera permanente.


































































