El Poder Judicial sentenció a cinco años de prisión efectiva a Pamela Bermúdez Rodríguez, exgerente de la Subregión Pacífico (SRP) del Gobierno Regional de Áncash, por colusión agravada en perjuicio del Estado. La condena, lograda por la Fiscalía Anticorrupción, se basa en hechos ocurridos en 2010, cuando la exfuncionaria favoreció ilegalmente a una empresa en un proceso de spots publicitarios, cómo: manipuló bases y calificación técnica para otorgar la buena pro por qué: existió un acuerdo colusorio previo.
Investigación fiscal y sentencia firme
El fallo provino del Tercer Despacho de la Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, bajo la conducción del fiscal provincial Jesús Mejía Copacondori. La investigación acreditó que Bermúdez Rodríguez, como presidenta del Comité Especial de la Subregión Pacífico, diseñó las bases y dirigió la evaluación para beneficiar a MK Comunicaciones, única postora del proceso.
Cómo operó el acuerdo colusorio
Las pruebas y testimonios de colaboradores eficaces demostraron un pacto previo: el material audiovisual no lo produjo la empresa adjudicada. Terceros ya habían elaborado los contenidos por encargo de Jorge Luis Burgos. Ese esquema distorsionó la competencia y perjudicó recursos públicos.
La SRP no es una oficina cualquiera. Se trata de un organismo clave para el desarrollo de la zona costa de Áncash, con responsabilidades que van desde la planificación de obras públicas hasta la supervisión de proyectos de salud. En teoría, su misión consiste en promover el desarrollo integral, orientar el uso adecuado de los recursos y garantizar el cumplimiento de políticas locales y nacionales.
Sanciones, reparación y conducta procesal
Además de la cárcel, el tribunal inhabilitó por un año a la sentenciada para ejercer cargos públicos y fijó una reparación civil de S/ 230 mil, que pagará de manera solidaria con Luis Arroyo. Durante el proceso principal, Bermúdez Rodríguez mantuvo la condición de reo contumaz y solicitó juzgamiento solo tras conocerse la sentencia
La condena por colusión agravada en Áncash, marca un precedente contra la corrupción regional. El caso evidencia cómo la manipulación de procesos de contratación socava la confianza pública.
















































