Crisis sanitaria: reportan dos enfermeros fallecidos.
Enfermeros Áncash contagiados. La costa ancashina vive un golpe duro: 186 enfermeros contrajeron COVID-19 mientras cumplían con su deber. Dos de ellos murieron en plena batalla sanitaria. Este hecho exige una respuesta urgente y concreta en protección y reconocimiento al personal de salud.
El decano del Colegio de Enfermeros Áncash Costa, Miguel Ponce Loza, confirmó que los contagios ocurrieron en los centros de salud de las provincias del Santa, Casma, Huarmey y Pallasca. Los enfermeros de primera línea no se apartaron: enfrentaron el virus día tras día, incluso después de recuperarse. Muchos regresaron inmediatamente a sus puestos.
El dolor se profundiza con el fallecimiento de dos colegas: Blanca Aguilar Flores, del hospital regional Eleazar Guzmán Barrón de Nuevo Chimbote, y Elizabeth Vílchez Guzmán, del centro de salud San Ignacio en Casma. Sus nombres recuerdan que la lucha contra la pandemia no fue abstracta: fue personal y dolorosa.
Enfermeros Áncash contagiados. El decano exigió un reconocimiento real y la provisión inmediata de equipos de protección, pruebas periódicas y medidas concretas para preservar la vida de quienes salvan vidas. Reclamó que el sacrificio del personal enfermero no quede en meras palabras, sino que se traduzca en acciones firmes y sostenibles.
Este episodio demuestra que salvar vidas no puede costar la de quienes están en la trinchera. Defender a quienes defienden es una deuda moral que no admite postergación. Áncash lo exige.
















































