La minería ilegal en el río Tablachaca recibió un duro golpe este 18 de septiembre de 2026 en el sector Sacaycacha, distrito de Pallasca. La Fiscalía Ambiental del Santa y la Policía especializada destruyeron en el acto dragas, motores y plantas de lavado que envenenaban el agua. Al ver llegar a las autoridades, los presuntos mineros escaparon corriendo hacia los cerros para no terminar encarcelados.
¿Cómo operaba la red de minería ilegal en el río Tablachaca?
Las autoridades llegaron hasta el lecho del río y encontraron un escenario alarmante. Había una excavadora hidráulica, dos plantas de lavado de oro, tres dragas artesanales, mangueras de succión y galones de combustible. Todo el equipo estaba instalado para extraer oro de forma clandestina sin ningún control ambiental.
El impacto en la naturaleza era evidente a simple vista. Las autoridades hallaron pozas de sedimentación con agua turbia y un flujo de color naranja sospechoso. Además, las rocas del cauce tenían restos de sustancias blancas que indicarían el uso de químicos tóxicos en el proceso.
Interdicción e inutilización de maquinaria en el sector Sacaycacha
Frente al daño inminente y aplicando el Decreto Legislativo N.° 1100, la fiscal adjunta Nataly Gonzales Pastor ordenó la destrucción inmediata de todo el equipo hallado. Mover esa maquinaria pesada por la geografía accidentada de Pallasca era casi imposible, así que la única opción legal fue hacerla estallar en el mismo sitio.
Esta intervención frena un problema recurrente en la cuenca del Santa. La extracción informal de oro en esta zona destruye los ecosistemas fluviales y pone en riesgo la salud de miles de familias que consumen el agua río abajo.
Un problema ambiental que no da tregua en Pallasca
El escape de los sospechosos deja en evidencia cómo operan estos grupos: aprovechan la distancia y lo difícil del terreno para trabajar en la impunidad. Aunque esta vez la Fiscalía logró neutralizar la logística de los lavadores de oro, la vigilancia en la zona debe ser permanente. De lo contrario, los mineros informales volverán con nuevos equipos a seguir dañando el cauce.









