Los emprendimientos rurales Haku Wiñay impulsados por el Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes) benefician a 32 617 familias rurales de la Macrorregión Norte. Entre ellas, se encuentran numerosos hogares de Áncash. Para ello, el programa brinda capacitación productiva, asistencia técnica y promoción de negocios inclusivos. De esta manera, fortalece las capacidades económicas de las familias rurales y contribuye a mejorar sus ingresos.
El programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) fortalece las capacidades económicas de los hogares rurales, mejora sus ingresos y promueve un desarrollo sostenible en territorios vulnerables.
Las actividades productivas se desarrollan en Amazonas, Áncash, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque, Piura, San Martín y Tumbes, donde el proyecto Haku Wiñay (Vamos a Crecer) fomenta iniciativas agrícolas, pecuarias, agroindustriales y de servicios rurales. Estas acciones buscan cerrar brechas de desigualdad y mejorar las condiciones de vida de las familias del ámbito rural.
Foncodes impulsa emprendimientos rurales Haku Wiñay en la Macrorregión Norte
El proyecto fortalece emprendimientos rurales Haku Wiñay mediante capacitación, acompañamiento técnico y acceso a herramientas productivas. Foncodes trabaja con núcleos ejecutores comunales, lo que permite una participación directa de las familias beneficiarias.
Producción familiar y seguridad alimentaria
Entre las acciones que ejecuta el programa destacan la crianza de animales menores, la producción de abonos orgánicos, la instalación de sistemas de riego presurizado y la implementación de biohuertos de hortalizas en campo abierto y fitotoldos.
Estas iniciativas mejoran la seguridad alimentaria y fortalecen los sistemas de producción familiar en diversas zonas rurales de Áncash y el norte del país.
Huaylas muestra resultados con negocios rurales inclusivos
Un ejemplo de los emprendimientos rurales Haku Wiñay se observa en el Núcleo Ejecutor Central (NEC) Santo Toribio, en el distrito de Huaylas, Áncash, donde se promueven negocios rurales inclusivos.
Emprendimiento “Amancay” apuesta por cerveza artesanal
Tras recibir capacitación y asistencia técnica, familias usuarias del proyecto impulsaron el emprendimiento “Amancay”, dedicado a la producción y comercialización de cerveza artesanal y derivados.

El proyecto no solo mejora la producción agropecuaria local, sino que además fortalece la gestión de negocios rurales. De esta manera, las familias desarrollan mayores capacidades empresariales. Por ello, logran aumentar sus ingresos y dinamizar la economía local.
Midis destaca impacto social del programa
La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lesly Shica Seguil, señaló que las iniciativas productivas buscan fortalecer las capacidades de las familias rurales y reducir brechas de desigualdad.
Emprendimientos rurales permite inclusión económica y acceso a mercados
Según el Midis, los emprendimientos rurales Haku Wiñay también promueven el acceso a mercados locales y regionales, lo que permite diversificar las fuentes de ingreso de las familias usuarias.
El programa impulsa actividades agrícolas, pecuarias, artesanales y agroindustriales. Además, fomenta servicios rurales como turismo vivencial, gastronomía y carpintería, ampliando las oportunidades económicas en comunidades rurales.
Un modelo que impulsa desarrollo sostenible
Los emprendimientos rurales Haku Wiñay consolidan un modelo de desarrollo basado en la capacitación, la organización comunal y la innovación productiva. En regiones como Áncash, estas iniciativas fortalecen la economía familiar y generan oportunidades sostenibles para miles de hogares rurales.
El reto ahora consiste en ampliar el alcance del programa y garantizar que más comunidades accedan a capacitación, tecnología y mercados, elementos clave para reducir la pobreza rural y construir un desarrollo inclusivo en el país.









































