Contraloría cambia de gerente en Amazonas en tiempo récord.
Contraloría designa y destituye a funcionario. El 22 de mayo de 2025, la Contraloría General de la República emitió la Resolución N.º 193-2025-CG, mediante la cual designó a José Eustaquio Lavado Ciudad como gerente regional de control de Amazonas. La resolución señalaba que su nombramiento había sido evaluado previamente por instancias clave como la Gerencia de Capital Humano y Asesoría Jurídica. Parecía una designación sólida.
Pero el 28 de mayo, solo seis días después, el mismo Contralor General, César Enrique Aguilar Surichaqui, firmó la Resolución N.º 201-2025-CG para dar por concluida dicha designación, según documentación oficial a la que tuvo acceso Bolognesi Noticias. La resolución no ofreció explicación alguna, pero sí instruyó a varias gerencias internas a tomar las acciones correspondientes. El silencio genera más preguntas que respuestas.
¿Quién es José Eustaquio Lavado Ciudad? Un rostro conocido dentro de la institución, pero también polémico. En diciembre de 2022, Servir lo sancionó con 60 días sin goce de haber por haber ocultado en su declaración jurada un proceso penal pendiente por corrupción de funcionarios, relacionado con una obra adjudicada en 2012 por más de S/ 390 mil.
El caso terminó archivado no por justicia, sino por prescripción judicial. Así, Lavado Ciudad, esquivó una posible condena gracias al paso del tiempo.
Resulta alarmante que la Contraloría, encargada de velar por la probidad en el Estado, no haya advertido o considerado estos antecedentes. Más aún cuando su propio sistema de control ya lo había sancionado anteriormente.
La repentina destitución sugiere un posible «error de cálculo» interno o una presión externa por la exposición del pasado del funcionario. Pero el daño está hecho. Este caso refleja una preocupante falta de filtros en las designaciones de confianza y abre un debate urgente: ¿quién vigila al ente que debería vigilar?
Mientras tanto, la confianza ciudadana en las instituciones sigue resquebrajándose. La impunidad, como tantas veces en el Perú, volvió a ganar por walkover.
















































