Una misión entre montañas
Para que nadie quede fuera del Censo Nacional de Población y Vivienda 2025, los censistas en Pallasca recorren caminos donde casi no llegan los vehículos ni la señal del celular. Entre ellos destaca Sharon López Fernández, una joven de 33 años, natural de Cabana y estudiante de Contabilidad de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) en Chimbote, que decidió asumir este reto con determinación y entrega.
Desde agosto, Sharon recorre los rincones más alejados de la provincia ancashina. Su ruta la llevó hasta Callampampa, en el caserío de Monte Grande, a más de 3,600 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Conchucos. Para llegar, cruzó ríos por puentes y avanzó a caballo junto a su jefe de sección, Iván Vivar Aparicio, y un guía local.
Censistas en Pallasca: rostros invisibles en el mapa
“En el camino encontramos familias que ni siquiera estaban registradas en el mapa censal. El esfuerzo vale la pena cuando ves la alegría con la que te reciben”, comenta Sharon, emocionada por la experiencia. En cada visita, los censistas descubren historias de vida en medio del frío y los pastizales, donde aún se conservan costumbres ancestrales y un profundo sentido de comunidad.
El valor de contar a todos
El operativo censal en esta zona de la sierra culminará el 31 de octubre. Cada ficha completada refleja un compromiso con el país y una oportunidad de construir un mejor futuro. Gracias al trabajo de los censistas en Pallasca, el Perú podrá diseñar políticas públicas más justas, enfocadas en educación, salud y desarrollo para quienes viven más lejos, pero también más cerca del corazón del país.














































