Áncash
Laguna «Pelagatos»: origen y curiosidades detrás de su nombre
Publicado
hace 3 años,
Laguna «Pelagatos»: ¿nombre puesto por burla, mito o verdad histórica?
A 3,977 metros sobre el nivel del mar, en el corazón de los Andes peruanos, se extiende la laguna Pelagatos, la más grande de la región Áncash. Su nombre provoca curiosidad y sonrisas, pero detrás de esa palabra singular late una historia profunda sobre desigualdad, resistencia y orgullo cultural.
Ubicada en el distrito de Pampas, provincia de Pallasca, esta joya natural sostiene la vida de decenas de familias altoandinas. Sus aguas alimentan a comunidades rurales, riegan cultivos, impulsan pequeñas faenas pesqueras y, más recientemente, inspiran iniciativas turísticas que buscan revalorar el paisaje y su historia.
Un nombre con memoria social
El nombre “Pelagatos” tiene raíces históricas y sociales. No surgió al azar ni de una simple anécdota visual. Investigaciones lingüísticas y geográficas lo vinculan a una expresión que, desde el siglo XIX, designaba a personas humildes o marginadas.
De acuerdo con la Real Academia Española, el término pelagatos ingresó al castellano en 1817 como palabra despectiva para señalar a quien carecía de fortuna o poder. Su origen proviene del italiano vulgar y se popularizó en la península ibérica desde tiempos medievales.
En el Perú, el escritor Abelardo Gamarra “El Tunante” usó este término en tono irónico para retratar la pobreza y el abandono de los pueblos olvidados por el Estado. En sus relatos del siglo XIX, Gamarra imaginó un pueblo llamado Pelagatos, inspirado en la laguna ancashina, como símbolo de la desigualdad y la exclusión.
Con el paso del tiempo, esa palabra dejó de ser insulto. Los habitantes de Pampas la resignificaron y la convirtieron en un emblema de identidad. Hoy, llamarse “de Pelagatos” es una manera de decir con orgullo: Somos parte de esta tierra que resiste.
Laguna Pelagatos: El verdadero origen del nombre
El nombre laguna Pelagatos no nació por una leyenda o por la forma de un gato dormido, como suelen contar algunos pobladores. Documentos históricos confirman que la denominación existía mucho antes de que la laguna alcanzara notoriedad regional.
El geógrafo Mariano Felipe Paz Soldán, en su Diccionario Geográfico Estadístico del Perú (1877), mencionó a Pelagatos como una cordillera nevada que abarca las provincias de Pallasca (Áncash) y Huamachuco (La Libertad). Ese macizo andino, con su nevado, quebrada y nudo orográfico, dio nombre al espejo de agua que se formó a sus pies.
De este modo, la laguna heredó su nombre del entorno geográfico y no de una figura felina. Su topónimo refleja una historia marcada por la marginalidad, pero también por la resistencia de sus habitantes frente al olvido del Estado.
Un ecosistema vital para Pampas y Pallasca
La laguna Pelagatos no solo representa un símbolo cultural. Es también un ecosistema crucial para el distrito de Pampas. Sus aguas cristalinas abastecen a comunidades rurales y sirven para el riego agrícola, el consumo doméstico y la pesca artesanal.
En este paisaje majestuoso, las cordilleras Blanca y Negra se unen en el llamado nudo de Pelagatos, punto donde nace el nevado Pelagatos, a 4,872 metros de altitud. De su deshielo surge la laguna que hoy da vida al valle.
Durante el siglo XX, la empresa Pasto Bueno construyó una represa para aprovechar su caudal con fines energéticos. Años más tarde, en 1918, se fundó Hidroeléctrica Pelagatos S.A.C. (Hidropesac), una de las primeras compañías en generar energía en la provincia de Pallasca. Este embalse transformó el equilibrio ecológico, pero también impulsó el desarrollo energético local.
Turismo vivencial y memoria viva
Actualmente, los pobladores de Pampas promueven el turismo vivencial como una alternativa sostenible. Ofrecen caminatas o paseos a caballo por los senderos que rodean la laguna y el nevado. Los visitantes pueden escuchar leyendas contadas por niños y adultos, quienes mantienen viva la tradición oral.
Entre las historias más conocidas se cuenta la de un viajero pobre que halló consuelo en la laguna y dio origen al nombre Pelagatos. Otra versión habla de un gato dormido reflejado en el agua. Aunque carecen de respaldo histórico, ambas leyendas fortalecen el sentido de pertenencia y la memoria colectiva del lugar.
Visitar la laguna Pelagatos no solo es disfrutar de un paisaje natural. Es también sumergirse en una historia de resignificación social y en una cultura que convirtió el desprecio en orgullo.
Caserío «Pelagatos» en el distrito de Pampas, Pallasca, Áncash. Foto │ Jacinto Rojas
Cómo llegar a la laguna Pelagatos
La laguna Pelagatos se encuentra en el distrito de Pampas, provincia de Pallasca, región Áncash.
Desde Chimbote, el recorrido puede hacerse de dos formas:
- Transporte público: Buses de Transportes Valerio parten desde el terminal terrestre de Chimbote hacia Pampas. El viaje dura entre 8 y 10 horas, dependiendo del clima y las condiciones viales.
- Transporte privado: La ruta más directa recorre Chimbote – Santa – Chuquicara – Pallasca – Pampas, con una distancia aproximada de 250 km (7 a 9 horas).
Desde Pampas, una carretera rural conduce al este hasta la laguna, ubicada en la margen derecha del valle. Se recomienda usar un vehículo de doble tracción o contratar un guía local para llegar sin contratiempos.
Consejos para el visitante
- Altitud: La laguna se sitúa a 3,977 m s. n. m.; conviene aclimatarse antes del ascenso.
- Mejor época: Entre mayo y septiembre, durante la temporada seca.
- Alojamiento: En Pampas hay hospedajes básicos y restaurantes familiares.
- Provisiones: Llevar agua, alimentos ligeros y abrigo.
- Seguridad: Consultar las condiciones climáticas antes del viaje, ya que las lluvias pueden alterar el acceso.
Una joya natural con nombre incómodo… y necesario
Nombrar un espacio no es un acto neutro. En el caso de la laguna Pelagatos, su nombre encierra siglos de desigualdad, pero también la fuerza de un pueblo que aprendió a transformar la burla en símbolo de dignidad.
Hoy, este cuerpo de agua se proyecta como un patrimonio natural y cultural que merece protección. Su historia recuerda que incluso los nombres cargados de desprecio pueden convertirse en banderas de identidad cuando las comunidades los reivindican.
Visitar la laguna Pelagatos es, en el fondo, un acto de respeto hacia la memoria de quienes la habitan. Allí, entre las cumbres de Áncash, el eco del viento repite una lección ancestral: lo que un día fue motivo de burla, hoy se pronuncia con orgullo.
Fuentes consultadas
- Real Academia Española (RAE). Diccionario de la lengua española, edición en línea. https://dle.rae.es/pelagatos
- Paz Soldán, Mariano Felipe. Diccionario Geográfico Estadístico del Perú, 1877.
- Gamarra, Abelardo. Obras completas (1895). Lima: Imprenta del Estado.
- Memoria descriptiva de los estudios básicos de la laguna. https://repositorio.ana.gob.pe/handle/20.500.12543/1687

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Miembro del Colegio de Periodistas de Lima (CPL). Director periodístico de BGN Noticias. Elabora temas políticos y medio ambiente. Desarrollador web y SEO.
TE PODRÍA INTERESAR
-
Puya Raimondi, la reina de los Andes que enfrenta un riesgo silencioso
-
Pallasca: sentencian a seis años de cárcel a exfuncionarios de Conchucos por colusión agravada
-
Áncash: Accidentes de tránsito en Pallasca y Pomabamba dejan tres fallecidos y evidencian riesgo vial
-
Pallasca: vivienda en vía pública bloquea puente y deja sin paso a transportistas de Conchucos
-
Transitabilidad vial en Pallasca: GORE Áncash garantiza conexión con la costa
-
Áncash: no hay buses panorámicos autorizados y alertan riesgos para turistas









