La primera edición de la campaña ambiental Ruta Blanca sin Huellas movilizó a autoridades, guías de montaña y voluntarios el jueves 5 de marzo para limpiar el corredor turístico Huaraz–Llupa–Pitec–Portada Quillcayhuanca, principal acceso a la Cordillera Blanca, en la región Áncash. La iniciativa buscó retirar residuos acumulados en la vía y promover un modelo de turismo responsable desde la carretera hasta la montaña.
La jornada ambiental reunió a organizaciones públicas y privadas bajo la coordinación de High Kings Foundation y la dirección del guía oficial de montaña César Vargas Alvarado (AGMP / UIAGM). La campaña incluyó la recolección de residuos, sensibilización a visitantes y el fortalecimiento del compromiso entre comunidad, sector turístico y autoridades locales.
Ruta Blanca sin Huellas protege acceso al Parque Nacional Huascarán
La campaña Ruta Blanca sin Huellas se centró en el corredor que conecta la ciudad de Huaraz con la Portada Quillcayhuanca, punto clave de ingreso al Parque Nacional Huascarán.
Este trayecto constituye la puerta de entrada a la Cordillera Blanca, uno de los destinos de montaña más importantes del Perú. Sin embargo, en los últimos años la ruta registró acumulación de residuos sólidos dejados por visitantes y actividades humanas.
Ante esta situación, los organizadores impulsaron Ruta Blanca sin Huellas para recuperar el entorno natural y reforzar prácticas de turismo sostenible en Áncash.

Participación de instituciones y sector turismo
Ruta Blanca sin Huellas para cuidar la Cordillera Blanca
La campaña Ruta Blanca sin Huellas reunió a diversas instituciones y organizaciones vinculadas al turismo y la conservación ambiental.
Participaron la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) de Áncash, el Sernanp, la Municipalidad Provincial de Huaraz, la Municipalidad Distrital de Independencia y la agencia de turismo Alpa-K, además de voluntarios y ciudadanos comprometidos.
Durante la jornada, los equipos recorrieron distintos tramos del corredor turístico para recolectar residuos y promover la responsabilidad ambiental entre los visitantes.
La montaña empieza en la carretera
Un mensaje clave de la campaña
Para High Kings Foundation, la conservación de la montaña no comienza en la cumbre, sino en el camino que conduce a ella.
“El corredor Huaraz–Llupa–Pitec–Portada Quillcayhuanca conecta la ciudad con el corazón de nuestras montañas. No podemos hablar de turismo responsable mientras esta ruta acumula residuos”, señalaron los organizadores de Ruta Blanca sin Huellas.
El mensaje busca elevar los estándares del turismo en Áncash, donde la Cordillera Blanca representa un motor económico y un patrimonio natural de valor internacional.
Turismo sostenible como reto regional
Conciencia ambiental para visitantes y ciudadanos
a Dircetur Áncash destacó que iniciativas como Ruta Blanca sin Huellas fortalecen la cultura ambiental y promueven un turismo sostenible en la región.
La entidad invitó a ciudadanos y visitantes a proteger los destinos naturales y aplicar una regla básica del montañismo: dejar la naturaleza mejor de como se encontró.
Si este tipo de acciones se mantiene en el tiempo, el corredor turístico de Huaraz podría convertirse en un modelo de gestión ambiental para otros destinos de montaña del país.
La campaña Ruta Blanca sin Huellas marca un primer paso hacia un turismo más responsable en Áncash. La limpieza del corredor Huaraz–Llupa–Pitec–Portada Quillcayhuanca demuestra que la conservación del paisaje depende del trabajo conjunto entre autoridades, sector privado y ciudadanos. Mantener esta ruta libre de residuos no solo protege la Cordillera Blanca, también fortalece el futuro del turismo en la región.










































