Un grave escándalo en colegio de Pallasca ha quedado al descubierto en la zona rural de Áncash. En la Institución Educativa N.º 88162 del distrito de Santa Rosa, la Contraloría General de la República detectó que la dirección encubrió tardanzas y ausencias de sus profesores. En lugar de registrar las fallas reales del sistema biométrico, remitieron a la UGEL un reporte oficial donde todos figuraban con asistencia perfecta durante el mes de agosto de 2026.
Los detalles del escándalo en colegio de Pallasca según la Contraloría
La investigación oficial arrancó tras la emisión del Informe de Orientación de Oficio N.º 008-2026-OCI/3962-SOO. El órgano fiscalizador cruzó las marcaciones del reloj biométrico con la documentación final enviada a las autoridades educativas. La sorpresa fue mayúscula: el sistema marcaba docentes que salían antes de tiempo, llegaban tarde o sencillamente no registraban ingreso ni salida. Sin embargo, el informe enviado a la UGEL aseguraba que todos cumplieron su jornada completa.
La situación indigna a las familias que presencian este escándalo en colegio de Pallasca. Mientras los documentos oficiales mienten, las aulas se quedan vacías de manera constante. Una madre de familia denunció que varios docentes de primaria y la directora de inicial faltaron dos días seguidos para asistir a un aniversario escolar del colegio Belén.
Presunto blindaje familiar en medio del escándalo
El problema no termina en las aulas desiertas de Santa Rosa. Los padres sospechan que estas faltas estarían respaldadas por el director del plantel, Benicio Valentín Flores, debido a su parentesco directo con el director de la UGEL local, Marco Flores Blas.
Ante la gravedad del escándalo en colegio de Pallasca, Flores Blas se defendió públicamente: «Es falso que esté apañando irregularidades. Mi trayectoria en el magisterio es limpia. Yo no me caso con nadie; si cometen faltas, recibirán sanción». Pese a que prometió publicar un comunicado aclaratorio, la paciencia de la comunidad ya se agotó.
Consecuencias del escándalo en colegio de Pallasca para los estudiantes
El daño real recae sobre 80 alumnos de inicial, primaria y secundaria. La pérdida de clases ocurre en un momento crítico, ya que el calendario escolar recortó sus días para tomar prevenciones frente a la llegada del fenómeno del Niño.
El Órgano de Control Institucional advierte que esta falta de fiscalización genera un riesgo directo: la posibilidad de que el Estado pague sueldos completos por horas no trabajadas. La Contraloría otorgó cinco días hábiles a la entidad para aplicar correcciones, mientras los padres exigen sanciones inmediatas para frenar este escándalo en colegio de Pallasca y acabar con la impunidad.








