Un nuevo escándalo de corrupción sacude al sector educación en la sierra de Áncash. La Contraloría General de la República reveló que funcionarios y trabajadores de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) de Pomabamba tramitaron y cobraron bonificaciones de forma totalmente irregular entre los años 2021 y 2024. Este reparto masivo de dinero público sin respaldo legal provocó un grave desfalco en UGEL Pomabamba que supera los 700 mil soles, afectando directamente los recursos destinados a la educación pública de la provincia.
El truco legal detrás del desfalco en UGEL Pomabamba
El Informe de Auditoría de Cumplimiento N.° 015-2026-2-0706-AC destapó la maniobra usada por 36 trabajadores administrativos del régimen 276 para concretar este desfalco en UGEL Pomabamba. Para cobrarse estos montos extra, los involucrados inventaron resoluciones sin sustento y usaron sentencias judiciales antiguas que solo aplicaban a docentes y por periodos específicos. Sin embargo, en la provincia decidieron «interpretar» estas reglas a su favor, haciendo pasar los cobros como si fueran beneficios permanentes para el personal administrativo.
La investigación detalla que los administradores mezclaron de forma deliberada el Decreto Legislativo 276 con el Decreto Supremo 051-91-PCM. Al equiparar ambas normas —que contemplan cálculos y requisitos totalmente distintos— se asignaron de forma indebida bonificaciones especiales del 30% y 35% sobre su sueldo total.
Pagos duplicados que consolidaron el desfalco en UGEL Pomabamba
La gravedad del caso no queda ahí. Los auditores comprobaron que ninguno de los beneficiados cumplía las condiciones básicas para cobrar ese dinero extra: no eran profesores ni demostraron haber ocupado cargos directivos que justificaran el incentivo.
Por si fuera poco, la bonificación especial ya se les venía pagando en su boleta mensual desde 1991. Pese a esto, la gestión aprobó un «monto diferencial», lo metió en la planilla institucional como pago permanente y desembolsó el dinero mes a mes durante cuatro años enteros, consumando el desfalco en UGEL Pomabamba.
La impunidad burocrática que desangra la educación
Este tipo de maniobras no son casualidades ni errores tipográficos de un asistente administrativo. Reflejan una red de complicidad donde quienes deben vigilar el gasto del Estado usan resquicios legales para llenarse los bolsillos. Mientras las escuelas rurales de Pomabamba lidian con infraestructura deficiente y falta de equipamiento, la impunidad permitió que ocurra este desfalco en UGEL Pomabamba por más de 700 mil soles sacados de las arcas públicas. La Contraloría ya puso las cartas sobre la mesa; ahora le toca a la Fiscalía Anticorrupción actuar con rapidez para sancionar a los responsables y recuperar hasta el último centavo.








