Olimpia Avelina Pachas Osorio, de 72 años, falleció la noche del martes 29 de septiembre en la UCI del Hospital Víctor Ramos Guardia de Huaraz. La humilde vendedora ambulante fue un trágico daño colateral durante el atentado en Caraz, el sangriento ataque criminal donde sicarios acribillaron a la candidata al Gobierno Regional de Áncash, Susy Aponte, conocida como «China Polo». La comerciante no resistió las lesiones graves en la cabeza tras quedar atrapada en la balacera del mercado.
¿Cómo ocurrió la tragedia en el atentado en Caraz?
El reloj marcaba la jornada comercial del pasado 19 de septiembre cuando los atacantes desataron el infierno. Los criminales dispararon sin compasión contra la candidata política, convirtiendo un concurrido centro de abastos en una zona de guerra.
Los proyectiles perdidos alcanzaron a Olimpia Pachas mientras intentaba ganarse la vida en pleno atentado en Caraz. El diagnóstico preliminar confirmó una hemorragia intracerebral masiva causada por el impacto del proyectil. La ferocidad del sicariato cobró la vida de una ciudadana inocente que solo cumplía con su trabajo diario.
El abandono a las víctimas del atentado en Caraz
La muerte de la septuagenaria expone la brutal realidad de la inseguridad ciudadana y la falta de apoyo estatal. Durante diez días, los parientes de la comerciante sostuvieron una desesperada batalla contra el tiempo y los gastos médicos.
La familia de la víctima organizaba una pollada pro-fondos para este 10 de octubre con la intención de cubrir las medicinas de la UCI. La repentina partida de Olimpia frustró la actividad benéfica y dejó a sus allegados sumidos en un profundo dolor.
Investigaciones policiales tras el atentado en Caraz
Agentes de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público llegaron al nosocomio cerca de las 10:00 p.m. para las diligencias correspondientes. Poco después, trasladaron el cadáver a la Morgue Central de Huaraz para la necropsia que determinará oficialmente la causa de muerte.
Este segundo fallecimiento confirma la magnitud de las pérdidas humanas tras el atentado en Caraz. La población ancashina exige justicia, mientras las autoridades buscan a los responsables materiales e intelectuales que continúan en la impunidad.
La violencia de la balacera en Caraz arruina vidas inocentes
Este caso demuestra cómo las mafias infiltradas en la política terminan destruyendo hogares de gente de a pie. Olimpia Pachas no tenía lazos con partidos ni pretensiones electorales. Su único delito fue salir a trabajar el día equivocado.
El Estado peruano debe actuar con firmeza frente al sangriento atentado en Caraz y frenar la criminalidad antes de que el país normalice estas trágicas muertes colaterales.








