Las balas de un atentado político destruyen vidas inocentes en cuestión de segundos. Tras la violenta balacera a China Polo ocurrida en la ciudad de Caraz, el foco informativo no solo queda en el crimen de Susy Aponte Polo, excandidata al Gobierno Regional de Áncash. El verdadero drama humano lo viven hoy dos transeúntes que terminaron atrapados en la ráfaga de disparos. Olimpia Pachas Osorio y Raúl Alba son víctimas colaterales de esta tragedia; hoy luchan por sobrevivir entre secuelas médicas graves y cuentas de hospital imposibles de pagar.
Los heridos: víctimas inocentes de la balacera a China Polo en Caraz
La violencia política golpeó de lleno a ciudadanos trabajadores que solo pasaban por el lugar. Doña Olimpia Pachas Osorio, una comerciante ambulante de 72 años, sobrevivió a un cuadro crítico tras sufrir un hemotórax y la fractura de su pierna. Aunque se encuentra fuera de peligro vital, la mujer aún debe llevar una bala alojada en la rodilla izquierda debido a lo complejo de la cirugía.
Por otro lado, la situación de Raúl Alba es sumamente delicada. El proyectil atravesó su abdomen y le provocó cuatro perforaciones intestinales. Tras una operación de emergencia, Raúl permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Víctor Ramos Guardia de Huaraz, librando una batalla hora a hora por mantenerse con vida.
La crisis médica: desabastecimiento e impunidad
Además del dolor físico, las familias enfrentan la dura indiferencia del sistema de salud pública. El hospital regional donde está internado Raúl no cuenta con nutrición parenteral desde hace casi un año, un insumo básico e indispensable para sostener su tratamiento de recuperación digestiva, tras ser un víctima colateral de la balacera a China Polo
La familia de Raúl debe gastar cerca de 400 soles diarios en este insumo, lo que suma un costo semanal de 2,800 soles que sale directamente de sus bolsillos.
Para costear estos insumos que el Estado no provee, los familiares han organizado polladas pro fondos y actividades de solidaridad. Mientras la comunidad reúne cada sol para salvar a estos transeúntes inocentes, el avance de la justicia muestra graves vacíos.
Sin autor intelectual tras la balacera a China Polo
La Policía Nacional detuvo a sospechosos de disparar contra la excandidata regional, pero las autoridades aún no determinan quién ordenó el sicariato. Las familias de los heridos exigen que la investigación avance con celeridad y no deje en el olvido a quienes pagaron las consecuencias de un ataque que no era para ellos.









