Las condiciones de habitabilidad en el penal Cambio Puente de Chimbote han alcanzado un punto crítico de sobrepoblación. De acuerdo con las declaraciones brindadas por la agente pastoral penitenciaria, Juana Rojas, miles de reclusos enfrentan un grave problema de hacinamiento que vulnera sus condiciones básicas de vida.
La también presidenta y fundadora de la asociación pastoral describió la penosa situación en la que se encuentran los internos dentro del establecimiento. Asimismo, hizo un llamado urgente a las autoridades competentes para solicitar apoyo e intervención inmediata en el recinto.
Tugurización extrema dentro del establecimiento penal Cambio Puente
Según la representante pastoral, el recinto penitenciario sobrepasó en gran medida la capacidad de infraestructura para la que fue diseñado originalmente.
«El establecimiento penal se encuentra totalmente tugurizado. En celda donde deberían dormir cuatro internos, ahora lo hacen veinte personas. ¿Podemos vivir en esas condiciones?», cuestionó la dirigente durante su intervención.
El incremento sostenido de la población penal en Áncash dificulta el control sanitario, el descanso adecuado y los programas de reinserción social para los reclusos.
Un problema persistente en la infraestructura penitenciaria de Chimbote
El hacinamiento dentro del penal Cambio Puente genera preocupación constante en los colectivos de derechos humanos y agentes pastorales. La falta de espacio adecuado y la saturación de las celdas agravan la convivencia diaria de la población penitenciaria en Chimbote.
Ante este escenario, las organizaciones locales reiteran el pedido a las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) para ejecutar planes de contingencia, ampliar pabellones y mejorar la calidad de vida de los internos.








