Janet Tello, titular de la judicatura en Lima, alzó la voz de protesta este miércoles contra la mandataria Keiko Fujimori. La magistrada respondió con firmeza a los cuestionamientos vertidos durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde la jefa de Estado puso en duda el debido proceso en los juicios contra militares y policías. Ante este escenario, el Poder Judicial exige que Keiko se retracte de forma inmediata para frenar un daño severo a la imagen internacional del sistema de justicia peruano.
Janet Tello recordó que la mandataria prometió respetar la división de poderes al asumir el cargo. Sin embargo, este discurso ante los diplomáticos del mundo borró con el codo lo que firmó con la mano. Ante estas graves acusaciones en el extranjero, la judicatura peruana solicita una rectificación pública urgente para frenar la desconfianza generalizada sobre las decisiones de los tribunales.
«Voy a respetar la separación de poderes y la independencia. Pero parece que lo olvidó. Ante Naciones Unidas hizo afirmaciones que no puedo permitir. Las rechazo completamente», remarcó Tello.
El trasfondo del conflicto: el Poder Judicial pide retirar acusaciones contra los jueces
Aunque la mandataria evitó nombrar directamente a las cortes, el mensaje dejó un destinatario claro. ¿Quién juzga en una democracia? La respuesta es obvia: la judicatura. Por esta razón directa, el Poder Judicial exige que Keiko se retracte frente a una narrativa oficial que intenta deslegitimar las sentencias vigentes.
Los magistrados peruanos resuelven las causas bajo el marco estricto de la Constitución. Lanzar acusaciones sin pruebas en un foro global siembra sospechas peligrosas sobre la neutralidad del sistema procesal. Es por ello que la alta directiva judicial pide una aclaración formal para impedir que la política interfiera en las investigaciones penales en curso.
Tensión institucional: ¿por qué la judicatura demanda una marcha atrás a Keiko Fujimori?
El choque actual expone una fractura histórica entre el poder político y los tribunales peruanos. No es la primera vez que un gobierno intenta escudar a las fuerzas del orden bajo el pretexto del juzgamiento injusto. La diferencia radica en la vitrina elegida: llevar este reclamo a la ONU traspasa la discusión doméstica y salpica la reputación global del país.
Ante este panorama, la titular de la judicatura busca corregir la versión oficial sobre el trato a militares y policías procesados. Tello hizo un llamado de alerta a todos los jueces y juezas de la nación para defender la autonomía funcional. Si existieron fallas en algún expediente, las defensas deben acudir a las vías legales y no a los micrófonos internacionales.
Medida definitiva: el Poder Judicial exige que la mandataria se retracte al volver al Perú
La titular de la judicatura dejó claro que las disculpas no pueden quedar en un simple murmullo de pasillo. Como el ataque ocurrió en una vitrina mundial, el desmentido debe tener el mismo alcance y resonancia institucional.
Por esta razón fundamental, el Poder Judicial exige que Keiko se retracte apenas pise suelo peruano. La independencia judicial sostiene la democracia nacional; si la propia jefatura de Estado socava ese pilar frente al planeta, la institucionalidad entera queda al borde del colapso.








