Las autoridades asestaron un duro golpe a la delincuencia tras las rejas. El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Comando Unificado ejecutaron el traslado de delincuentes en Ancón I de alta peligrosidad que integraban «La Confederación». La madrugada de este operativo conjunto intervinieron agentes del GOES del INPE, la Policía Nacional y el Ejército en el penal de máxima seguridad ubicado en Lima Norte. La decisión responde a trabajos de inteligencia que descubrieron cómo estos seis reclusos coordinaban cobros de cupos a transportistas y empresarios musicales desde sus celdas.
Razones detrás del traslado de delincuentes en Ancón I
La prisión debió ser el lugar para pagar sus penas, pero se convirtió en su centro de operaciones. Según investigaciones policiales, «La Confederación» nació dentro del Pabellón 1 de Ancón I. En este lugar, cabecillas de distintas bandas rivales dejaron de lado sus enfrentamientos para unirse con un solo objetivo: extorsionar, ordenar asesinatos por encargo y controlar la venta de drogas en las calles.
Esta alianza demuestra la urgencia de reestructurar el sistema penitenciario peruano. Durante años, los penales operaron como escuelas del delito por la falta de controles estrictos y el acceso a telefonía móvil. El traslado de delincuentes en Ancón I busca cortar de raíz esas conexiones ilícitas y devolver el control del recinto al Estado.
¿Quiénes son los peligrosos reclusos trasladados?
Entre los delincuentes reubicados resalta Jimmy Larry Bazán Valderrama, conocido como «Chato Jimmy», hermano del prófugo alias «Jolín». Las autoridades lo señalan como el principal lugarteniente de esta red dentro de la cárcel.
Junto a él, las fuerzas del orden aislaron a otros miembros clave de la organización:
- Wilfredo Montalvo Malky (alias «Lápiz»)
- Jojairo Arancibia Sevillano (alias «JJ» o «Jojairo»)
- Adam Smith Lucano Cotrina (alias «El Jorobado»)
- Ernesto Sergio Gallarday Gonzales (alias «El Viejo Ernesto»)
- Luis Ruiz Berríos
El despliegue de seguridad perimetral a cargo de las Fuerzas Armadas aseguró que el movimiento se realizara sin margen de reacción para las mafias.
Romper la red de extorsiones para recuperar la autoridad
El objetivo de esta intervención es claro: neutralizar las comunicaciones de la banda y devolver el principio de autoridad a los penales del país. Tras concretarse el traslado de delincuentes en Ancón I, se busca evitar que la violencia se mueva de inmediato a las calles en forma de atentados y cobros de cupos.
Mover a estos cabecillas a recintos con mayor aislamiento frena el flujo de órdenes dirigidas a sus sicarios. Sin embargo, este operativo solo será efectivo si el INPE mantiene revisiones constantes y evita que nuevos líderes asuman el mando vacante en el pabellón.








