Una adolescente de 13 años de Conchucos, en la provincia de Pallasca, Áncash, tendrá que esperar hasta septiembre de 2028 para el inicio del juicio por abuso sexual que denunció hace casi dos años. El caso involucra a un hombre de 52 años acusado de presuntos tocamientos indebidos. La demora judicial ha generado indignación en la familia de la menor y fuertes críticas al sistema de justicia.
Juicio por abuso sexual se programó para dentro de cuatro años
El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte Superior de Justicia del Santa fijó el inicio del juicio oral para el 27 de septiembre de 2028 en el Módulo Penal de Nuevo Chimbote.
El acusado, José Vega Romero (52), un vendedor de pescado de la zona, afronta el proceso en libertad pese a la gravedad de la denuncia. La Fiscalía lo investiga por el presunto delito contra la libertad sexual en la modalidad de tocamientos, actos de connotación sexual o actos libidinosos contra una menor de edad.
El caso ocurrió en el caserío San José, distrito de Conchucos, provincia de Pallasca. Según la acusación fiscal, los hechos denunciados habrían ocurrido cuando la víctima tenía apenas 13 años.
La resolución judicial indica que el delito está contemplado en el artículo 176-A del Código Penal. La norma establece penas que van entre nueve y quince años de prisión.
Pallasca y Áncash enfrentan demoras en casos sensibles
La programación del juicio por abuso sexual para el año 2028 desató cuestionamientos debido a que se trata de una presunta víctima menor de edad.
El colegiado judicial, integrado por los jueces Layzan Adderly Chu Esquivel, Jhonatan Smith Nureña Chavez y Freddy Jovaldo Rojas Sánchez, explicó que la demora responde a la sobrecarga procesal y a la atención de otros procesos considerados emblemáticos en Áncash. Los jueces también señalaron que adelantar la audiencia podría provocar “quiebres procesales” por cambios de magistrados, vacaciones judiciales y la continuidad obligatoria de los juicios orales.
Sin embargo, la explicación no convence a la familia de la adolescente ni a su defensa legal.
La demora del juicio por abuso sexual ha provocado indignación en Pallasca, donde la familia de la menor considera que el sistema judicial no responde con rapidez en casos sensibles.
Defensa cuestiona lentitud del Poder Judicial
El abogado de la menor, Jorge Enrique Sifuentes Reyes, criticó duramente la decisión judicial y aseguró que el sistema envía un mensaje desalentador a las víctimas de violencia sexual.
“Esto ya no es justicia. ¿Cómo es posible que, argumentando carga procesal, se cite a juicio oral recién para setiembre de 2028? Estamos hablando de una menor de edad y de un imputado que continúa en libertad. ¿Qué mensaje se le da a las víctimas de abuso sexual?”, cuestionó el letrado., cuestionó.
Dentro de las pruebas admitidas figuran la declaración de la madre de la menor, la pericia psicológica, el acta policial y la entrevista única realizada en Cámara Gesell.
La defensa del imputado también presentó fotografías, videos y testimonios como parte del proceso.
Juicio por abuso sexual refleja crisis judicial
El caso vuelve a poner en debate la lentitud de la justicia peruana en procesos relacionados con violencia sexual y protección de menores.
Mientras el calendario judicial avanza lentamente, la adolescente y su familia deberán esperar varios años para conocer una sentencia. En provincias como Pallasca, donde el acceso a la justicia ya resulta complicado, las demoras terminan profundizando el dolor de las víctimas y debilitando la confianza en las instituciones.
Cuando un caso de presunto abuso sexual tarda más de cuatro años en llegar a juicio oral, la sensación de impunidad crece y la promesa de justicia pierde fuerza.
Mientras el calendario judicial avanza lentamente, una adolescente y su familia deberán esperar años para escuchar una sentencia. Un caso más donde la justicia parece caminar a un ritmo muy distinto al dolor de las víctimas.