El Congreso eligió a José María Balcázar como nuevo presidente del Parlamento y, en consecuencia, como presidente interino del Perú. La votación se realizó este miércoles 18 de febrero en el Pleno, un día después de que el Legislativo censurara a José Jerí. Balcázar obtuvo 64 votos frente a María del Carmen Alva y asumirá el mando del país hasta el 28 de julio, cuando deberá entregar el cargo al ganador de las elecciones del 12 de abril.
El cambio responde a la censura aprobada el martes 17 contra José Jerí, cuestionado por presuntas reuniones irregulares con ciudadanos de origen chino. El Pleno aprobó siete mociones con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Esa decisión activó el mecanismo constitucional que obliga a elegir a un nuevo titular del Congreso.
Segunda votación definió el triunfo
En la primera ronda participaron Héctor Acuña, Edgard Reymundo, María del Carmen Alva y José María Balcázar. Ningún candidato alcanzó mayoría absoluta. Por ello, el Congreso realizó una segunda votación entre Alva y Balcázar.
En el conteo final, José María Balcázar logró imponerse con 64 votos, mientras su contrincante obtuvo 46. También se registraron votos en blanco y viciados. Con ese resultado, Balcázar completará el Periodo Anual de Sesiones 2025-2026.
Un presidente elegido por el Parlamento
La Constitución establece que el presidente del Congreso asume la Presidencia de la República en caso de vacancia o impedimento del mandatario. En este escenario, José María Balcázar se convierte en jefe de Estado sin haber pasado por el voto popular, sino por elección parlamentaria.
El nuevo presidente interino gobernará durante cinco meses. Su principal tarea consistirá en garantizar la estabilidad institucional y asegurar la transición democrática tras los comicios generales del 12 de abril.
Octavo presidente en menos de una década
El Perú tendrá así a su octavo presidente en casi diez años. La sucesión constante refleja una crisis política prolongada que ha debilitado la confianza ciudadana en las instituciones.
José María Balcázar enfrenta un periodo corto pero decisivo. Deberá conducir el país hasta el 28 de julio y entregar el mando sin sobresaltos. El Congreso, por su parte, asume la responsabilidad de fiscalizar y sostener la gobernabilidad en una etapa marcada por la incertidumbre.
La estabilidad en estos cinco meses definirá el cierre de un ciclo político turbulento y el inicio de una nueva etapa tras las elecciones generales.