En Lima Metropolitana, los accidentes de tránsito siguen marcando una dolorosa realidad. En lo que va del 2025, el Servicio de Atención Móvil de Urgencias (SAMU), del Ministerio de Salud (Minsa), atendió a 9,877 víctimas en las vías de la capital. La mayoría de casos correspondió a choques de vehículos menores, motociclistas y atropellos, aunque también se reportaron accidentes de ciclistas e incendios vehiculares.
El Minsa impulsa campañas de sensibilización para promover una cultura de respeto a las normas de tránsito. La meta es clara: reducir el impacto de la inseguridad vial, que según la Organización Mundial de la Salud provoca 1.3 millones de muertes cada año y se ubica entre las principales causas de muerte en jóvenes de 15 a 29 años.
Uno de los logros recientes del SAMU fue disminuir en dos minutos su tiempo promedio de llegada, alcanzando los 11 minutos. Esa diferencia resulta vital, porque cada segundo cuenta cuando la vida de una persona depende de recibir atención médica oportuna. Por ello, el Minsa recuerda a los conductores la obligación de ceder el paso a las ambulancias con sirenas encendidas. No hacerlo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Accidentes de tránsito. Las recomendaciones del SAMU son directas y necesarias: no manejar bajo los efectos del alcohol, usar siempre cinturón de seguridad, evitar el celular mientras se conduce, descansar antes de manejar y respetar las señales de tránsito. Medidas sencillas, pero que pueden salvar miles de vidas.
La cifra de casi 10 mil víctimas atendidas en lo que va del año debe encender una alerta en la ciudadanía. La prevención no solo corresponde a las autoridades, sino también a cada conductor y peatón. Convertir a Lima en una ciudad más segura empieza con un cambio de actitud en las calles.