En la sierra de Áncash, algo más que medicina convencional está sanando a las comunidades. En solo tres meses —mayo, junio y julio—, más de 4341 atenciones médicas con pertinencia cultural se realizaron en cuatro puestos de salud de la provincia de Pallasca, marcando un antes y un después en la salud pública regional.
Los centros de salud recientemente calificados en la provincia de Pallasca, como son los centros poblados del distrito de Conchucos, Huataullo y Mayas; asi como también en los distritos de Lacabamba y Huacaschuque, ofrecieron un servicio humanizado que valora y respeta la cosmovisión de las comunidades andinas. Este enfoque no solo reconoce las costumbres y tradiciones ancestrales, sino que las integra con la medicina moderna, generando confianza y mejores resultados en la atención.
Con estas acciones, 4341 habitantes se beneficiaron directamente. No se trata solo de números: hablamos de personas que ahora reciben una atención que los escucha y comprende en su idioma y contexto cultural.
La Dirección de Pueblos Indígenas u Originarios (DPI) del Ministerio de Salud celebró este avance como un paso histórico. Edén Galán Rodas, director de la DPI, lo resumió así: «Estamos inmensamente orgullosos. Estos centros se consolidan como referentes de salud intercultural en Áncash.»
Salud con pertinencia cultural en Pallasca. Por su parte, Delia Torres Sumari, de la Diresa Áncash, resaltó el rol protagónico de las propias comunidades: «Nuestras tradiciones ahora sanan junto con la ciencia. Es inspirador.»
Este logro no solo demuestra que la pertinencia cultural en salud funciona. Confirma que cuando el Estado escucha y respeta, la salud florece en cada rincón del país.