Pallasca aislada desde el domingo 12 de marzo.
Red Vial Pallasca intransitable. La provincia de Pallasca, ubicada en la sierra de Áncash, vive hoy una realidad inaceptable: el aislamiento total a causa de una red vial completamente deteriorada. Lo que debió ser una solución de desarrollo y conectividad, terminó convirtiéndose en una pesadilla para miles de familias.
El Gobierno Regional de Áncash invirtió más de S/100 millones en la construcción de la Red Vial Pallasca, durante la gestión del expresidente regional César Álvarez Aguilar y con la participación directa del entonces consejero por Pallasca, Martín Espinal Reyes. Nueve años después, la obra está lejos de cumplir su propósito.
Los tramos se encuentran destruidos, sin mantenimiento, con constantes derrumbes y tramos intransitables. Vehículos y pobladores arriesgan la vida cada vez que recorren esta vía. Lo más grave: no existen rutas alternas, lo que deja a Pallasca prácticamente aislada del resto de la región.
La Contraloría General de la República ya advirtió un perjuicio económico de S/21 millones en esta obra. Sin embargo, ningún funcionario ha sido sancionado ni se ha iniciado un proceso penal eficaz contra los responsables. La impunidad reina, mientras las comunidades siguen pagando las consecuencias.
Red Vial Pallasca intransitable y abandonada a su suerte
El abandono del Estado en esta zona no solo afecta el transporte o la economía local. También dificulta el acceso a servicios de salud, educación y emergencias, agravando la situación de vulnerabilidad de una población históricamente olvidada.
Esta red vial, que debía unir pueblos y dinamizar el desarrollo regional, se convirtió en un ejemplo de cómo la corrupción y la negligencia destruyen infraestructura pública y confianza ciudadana.
Áncash no puede seguir tolerando obras mal ejecutadas, sin supervisión y sin responsables. Cada sol perdido en este proyecto representa una oportunidad menos para construir un futuro digno. Pallasca necesita atención inmediata, justicia y una nueva forma de hacer política que ponga primero a las personas.
Mientras el tiempo pasa, el barro y el abandono siguen aislando a un pueblo que merece mucho más.