Tragedia en Lima: muere joven atacada con gasolina.
Fallece Katherine Gómez, de 19 años, tras sufrir graves quemaduras luego de que su expareja, el venezolano Sergio Tarache Parra, le arrojara gasolina y le prendiera fuego. El ataque ocurrió la noche del sábado 18 de marzo en una calle cercana a la Plaza Dos de Mayo, en el Centro de Lima, Perú.
La ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), Nancy Tolentino Gamarra, confirmó el fallecimiento de la joven. “Luchó por su vida, pero la cantidad de cuerpo dañado impidió que los médicos pudieran salvarla”, declaró.
La víctima había decidido terminar la relación
De acuerdo con los videos difundidos, Katherine decidió poner fin a su relación sentimental con Tarache Parra. Sin embargo, el sujeto se negó a aceptar la ruptura y la atacó brutalmente. Fallece Katherine Gómez tras ser trasladada de inmediato a un hospital, donde los médicos informaron que tenía el 60% del cuerpo quemado. Pese a los esfuerzos, su organismo no resistió.
El feminicida se mantiene prófugo. Las autoridades tardaron seis días en dictar una orden de prisión preventiva, lo que ha generado críticas hacia el sistema judicial por su lentitud ante casos de violencia de género.
El MIMP exige justicia y llama a la prevención
La ministra Nancy Tolentino expresó sus condolencias a la familia y aseguró que el Ministerio de la Mujer trabaja junto con el Ministerio del Interior para capturar al responsable. “Un poco de consuelo llegará a la familia cuando el agresor pague por lo que hizo”, sostuvo.
Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía: “Necesitamos unirnos como sociedad para rechazar y no tolerar ninguna forma de violencia. Debemos reforzar las acciones de prevención para evitar que se repitan estos casos”.
Un caso que indigna al país
El caso de Katherine Gómez ha generado indignación en todo el Perú y ha reabierto el debate sobre la efectividad de las políticas de protección a las mujeres víctimas de violencia. Su muerte recuerda la urgencia de fortalecer los mecanismos de denuncia, atención y justicia.
Su historia no debe repetirse. El país exige justicia y un compromiso real para que ninguna mujer más muera por decidir vivir libre de violencia.