Áncash

¿Pedirle peras al olmo?

El Estado peruano estaba diseñado para el ahorro y calidad de gasto cuando llegó el boom minero rebalsando sus arcas fiscales. Y por añadidura, en plena transferencia de facultades del gobierno central a los gobiernos regionales y locales en un fracasado ensayo de descentralización. Ni cortos ni perezosos, angurrientos alcaldes y presidentes regionales surgidos del voto antisistema, exigieron que se abrevien los pasos que les permita gastar los millonarios recursos que se les asignaban provenientes del canon minero. Ese fue el inicio de nuestro calvario nacional en plena bonanza fiscal.

Cada región armó su propio festín y el gobierno central se entretuvo en el suyo, lejos de la visión país y sin preocuparse por establecer mecanismos de control en busca de la calidad del gasto público. La tácita convocatoria a la corrupción lanzada por esta débil fiscalización, atrajo rápidamente a mafias que corroyeron las estructuras estatales de control social, arrasando el poco decoro de gobernantes y representantes del pueblo, comprando la administración de justicia y alquilando conciencias de mercenarios mediáticos con el vil encargo de garantizar su impunidad.

En Ancash, el efecto fue demoledor, con obras insignificantes por doquier, otras abandonadas o dejando en evidencia su deficiente ejecución, y arrastrando un millonario déficit como secuela dejada por la incapacidad y corrupción en 8 años de desastrosa gestión de César Álvarez Aguilar.

Hoy, con la recaudación fiscal mermada por la caída del precio de los minerales y disipado el feliz momento para la corrupción, aparece la clase política haciendo un mea culpa e invocando una firma de compromiso ético para salvar al país. Ad portas de nuevas elecciones presidenciales, 15 partidos políticos han ratificado al Acuerdo Nacional como guía para implementar las políticas de Estado que necesita de manera urgente el país, apoyando la que ha iniciado el Ejecutivo en favor de la seguridad ciudadana y que debería continuar haciendo con el próximo gobierno.

Esta visión país como compromiso, debe remplazar a la perspectiva equivocada de muchos ex presidentes regionales que convirtieron en pequeñas islas a sus regiones, desconectados del país y despilfarrando sus recursos.

La concreción del Proyecto Especial CHINECAS, la modernización de nuestro terminal portuario y la creación de nuevas infraestructuras para fortalecer el crecimiento de nuestra economía, no deben apartarse de la mirada y de las tareas del gobierno central, del presente y del próximo, por lo que se hace necesario que los cuadros técnicos que acompañan a Waldo Ríos en el manejo de la región, deben estar a la altura de poder conjugar y articular nuestros proyectos regionales con los de alcance nacional. ¿Será pedirle peras al olmo?

También te puede gustar

Turismo

La playa Tuquillo en Huarmey, en la región Áncash, es considerada uno de los balnearios más hermosos del litoral peruano. Sus aguas tranquilas y...

Pallasca

Desde tiempos inmemoriales, la temporada de lluvias en la serranía del Perú coincide con los meses de verano. Y, como casi todos los años,...

Huaraz

La Semana Santa en Huaraz movilizará a más de 20 mil visitantes durante el feriado largo, según proyecciones del Ministerio de Comercio Exterior y...

Áncash

La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) anunció mediante comunicado que ANIN resuelve contratos de defensas ribereñas luego de detectar que la empresa Obrascon Huarte...

Bolognesi Noticias es un medio regional independiente comprometido con el periodismo responsable, la información veraz y el interés público © 2011–2026 Bolognesi Noticias. Todos los derechos reservados. info@bolognesinoticias.com · Pasaje Las Palmas M1 Lote 21 PP.JJ. San Isidro, Chimbote – Áncash, Perú

Salir de la versión móvil