La obra abandonada en Tauca del colegio “Santo Domingo de Guzmán” sigue convertida en un símbolo del abandono estatal. En noviembre de 2018, el entonces gobernador regional de Áncash, Luis Alor Gamarra, llegó al distrito de Tauca, provincia de Pallasca, para colocar la primera piedra del proyecto de mejoramiento de la institución educativa. Ese día, el pueblo vivió una fiesta. Sin embargo, cuatro años después, el colegio continúa en ruinas.
El proyecto formaba parte del convenio N.º 0002-2018 entre el Gobierno Regional de Áncash (GORE) y la Municipalidad Provincial de Pallasca, liderada en ese entonces por Manuel Hidalgo Sifuentes. La inversión total ascendía a S/ 4,589,030, financiados bajo el programa de la Autoridad de Reconstrucción con Cambios (ARC). La empresa Consorcio San Ramón “PERUINSA”, encargada de ejecutar la obra, demolió el antiguo local y luego la abandonó por ocho meses.
Durante ese periodo, se denunciaron sobrevaloraciones en el expediente técnico. En septiembre de 2019, bajo la gestión del hoy encarcelado exgobernador Juan Carlos Morillo, la empresa retomó los trabajos, pero con lentitud. Los obreros comenzaron a reclamar salarios impagos, mientras las paralizaciones se hacían constantes. Finalmente, en febrero de 2021, PERUINSA abandonó la construcción, dejando deudas con trabajadores, proveedores de alimentos y hospedajes locales.
Hoy, el GORE Áncash busca destrabar el proceso judicial y reiniciar los trabajos con el saldo presupuestal disponible para reactivar la obra abandonada en Tauca. El director regional de Educación, Marco Flores Blas, inspeccionó el lugar y constató que el techo colapsó y las paredes presentan grietas profundas. La situación pone en riesgo las estructuras y la seguridad del plantel.
La investigación periodística reveló además que el Consorcio San Ramón “PERUINSA” fue constituido en Huacho el 23 de octubre de 2018, apenas un mes antes de obtener la buena pro. La empresa mantiene deudas coactivas tributarias y fue beneficiaria del programa estatal Reactiva Perú, pese a haber incumplido con sus obligaciones en Tauca.
Las autoridades locales y los padres de familia exigen al GORE Áncash que retome las obras cuanto antes. Los escolares siguen sin aulas adecuadas, mientras la promesa de reconstrucción se pierde entre el olvido y la burocracia.
Tauca no pide favores, exige justicia y cumplimiento.