El ciudadano Eduardo Delfín Gabriel Vilca juramentó hoy como nuevo Juez de Paz de Pampas, en la provincia de Pallasca, Áncash. La designación ocurre tras la suspensión disciplinaria de seis meses impuesta al titular, Hilario Salvador Díaz, por la Oficina Descentralizada de la Autoridad de Control (ODANC). El cambio busca restablecer el orden judicial en el distrito tras las protestas de la comunidad campesina local contra la gestión anterior.
Reemplazo estratégico en el Poder Judicial del Santa
La Corte Superior de Justicia del Santa oficializó el relevo mediante la Resolución Administrativa N° 00124-2026-P-CSJSA-PJ. Oscar Ramiro Pérez Sánchez, presidente de la Corte, firmó el documento que habilita a Gabriel Vilca para ejercer funciones inmediatas. Este cambio responde a la necesidad de mantener la operatividad del sistema de justicia en la sierra de Áncash.
El origen de la sanción administrativa
La ODANC suspendió a Hilario Salvador debido a una denuncia presentada por Marcial Valerio Chávez, presidente de la Comunidad Campesina de Pampas. El órgano de control investiga presuntas irregularidades cometidas durante su ejercicio, lo que motivó la apertura de un proceso disciplinario riguroso.
Protestas sociales y presión ciudadana
Cerca de 200 comuneros de la provincia de Pallasca viajaron hasta Chimbote para exigir la ratificación de la medida. Los manifestantes realizaron un plantón frente a la sede judicial denunciando que el juez suspendido intentaba validar elecciones comunales irregulares. Esta presión social fue determinante para agilizar la toma de posesión del nuevo Juez de Paz de Pampas.
Antecedentes del nuevo magistrado
Eduardo Gabriel Vilca asume el cargo en su condición de accesitario. El ahora juez de Paz de Pampas, Pallasca, ocupó el tercer lugar en las elecciones realizadas en noviembre de 2024. A pesar de los cuestionamientos previos sobre dicho proceso electoral, su juramentación permite que el juzgado local retome sus actividades habituales.
Un futuro bajo vigilancia institucional
La suspensión por 180 días garantiza que el investigado no interfiera en la revisión de las pruebas. La Oficina Nacional de Apoyo a la Justicia de Paz (ONAJUP) supervisará que el nuevo Juez de Paz de Pampas cumpla sus funciones con transparencia. Esta decisión judicial marca un precedente sobre el control de los jueces de paz en zonas rurales de Áncash, donde la confianza ciudadana en las instituciones permanece bajo escrutinio constante.